La Auditoría Integral es un proceso único de evaluación, en el que participan especialistas de diversas disciplinas, de tal modo que la variedad de técnicas que se pueden aplicar es muy amplia.
A partir del ejercicio 2006, toda persona que quiera ser auditor para efectos fiscales, adicionalmente tendrá que obtener el registro de contador certificado, para lo cual deberá de aprobar los exámenes de certificación que para tal efecto celebran los colegios profesionales autorizados para emitir dicha certificación, y de igual forma tener cuando menos tres años de experiencia profesional.
Los contadores públicos cada día forman parte más activa en el desarrollo económico de las empresas de este país. Dentro de sus áreas de actuación, tradicionalmente encontramos las de registro contable, las de auditoría, las de presupuesto y la muy característica área fiscal, misma que ha generado un desarrollo de especialidades en el mercado profesional.
Surgen sucesos económicos que parecieran disminuir la importancia del trabajo del auditor dentro de la empresa, pero eso es solo en apariencia ya que dichos sucesos fortalecen la necesidad de participación del auditor dentro de los entes económicos.