 Esta entrevista que nos concedió el C. P. Víctor
Everardo Beltrán Corona contiene un mensaje importante para todas las
profesiones interesadas en optimizar por medio de la Certificación su
propio prestigio profesional y el servicio que le prestan a la
sociedad...
Director General de Profesiones (DGP)
Realizada por el C.P.C. Carlos Carpy Morales, Presidente de la Comision
de Revista del Instituto Mexicano de Contadores Públicos, A.C. y el
C.P. Luis Moreno Noriega, miembro de la misma Comisión
Esta entrevista que nos concedió el C. P. Víctor Everardo Beltrán
Corona contiene un mensaje importante para todas las profesiones
interesadas en optimizar por medio de la Certificación su propio
prestigio profesional y el servicio que le prestan a la sociedad. A las
instituciones de educación superior, maestros y estudiantes ofrece un
enfoque diferente del proceso de enseñanza-aprendizaje, el cual es
digno de tomarse en cuenta para el futuro profesional mexicano.
P. ¿Cuál es la posición de la DGP ante la Certificación del Contador
Público y su revalidación que se han estado desarrollando desde el año
de 1998, y cómo vislumbra las certificaciones a futuro, que
probablemente no se vayan a otorgar solamente a los Contadores Públicos
sino también a los integrantes de otras carreras?
R. Para la DGP es muy importante poner orden en la Certificación,
asimismo la Secretaría de Educación Pública (SEP) lo considera un tema
trascendente en virtud de tratarse de un mecanismo para garantizar que
la prestación de los servicios profesionales sean de calidad. En la
actualidad existen algunas organizaciones que están certificando, unas
muy serias porque desarrollan un proceso muy bien definido y tienen
todo un procedimiento que respetan, y otras no tanto, ante esto la DGP
dependiente de la Secretaría de Educación Pública está creando un
Órgano Consultivo para la Certificación Profesional, integrado por
Gobiernos Estatales, por Órganos Empresariales que contratan los
servicios profesionales, y algunas otras secretarías de Estado a las
que les impacta la Certificación por el Tratado de Libre Comercio y por
aquéllas que por su competencia intervienen directamente en el ámbito
del ejercicio profesional.
Dicho Órgano Consultivo de Certificación fijará las normas y requisitos
que tendrán que cumplirse ante el mismo, para que pueda opinar que la
Secretaría otorgue un reconocimiento de idoneidad a las organizaciones
que lo soliciten y cumplan con la normatividad establecida, ya sea que
se trate de colegios, asociaciones de profesionales, instituciones
evaluadoras de carreras profesionales o de educación superior, para que
a su vez puedan certificar, y para ese efecto se auxiliara de las
comisiones técnicas de cada profesión, de tal manera que los gremios
profesionales y algunos estados y secretarias de Estado, formen parte
de ellas para que fijen sus propias reglas para certificar que después
propondrán al Consejo Consultivo.
La DGP reconoce la seriedad de la Certificación que está llevando el
IMCP, por los requisitos que se exigen y que es un ejemplo a escala
nacional, no porque lo diga la DGP, sino porque otros consejos y
organizaciones así lo consideran y en varios foros se ha mencionado,
sentimos que esto va a facilitar mucho la configuración de los acuerdos
mutuos de reconocimiento que impactan a otros países por las
obligaciones incurridas en los tratados internacionales, la Contaduría
Pública está por concluir este proceso con los Estados Unidos y Canadá
en donde tendrán que ser respetados.
En la Contaduría Pública se ha avanzado mucho, no únicamente en la
Certificación sino en las normas y procedimientos, y esto facilita las
relaciones porque estamos manejando el mismo lenguaje; por ello, tendrá
que ser un ejemplo en otras profesiones que ya están avanzando en los
mismo acuerdos, como son la ingeniería, veterinaria, actuaría,
psicología y arquitectura.
P. En este momento la certificación no tiene valor oficial, ¿considera
que en el futuro cuando el Órgano Certificador certifique al Instituto
Mexicano de Contadores Públicos con la clase de Certificación que se
está trabajando por medio del CENEVAL, tendría algún grado de valor
oficial? ¿ Se ha pensado en ello?
R. Primero, hay que aclarar que la Certificación es voluntaria, la
Constitución no la impone como requisito para poder ejercer profesión
alguna, razón por la que va a guardar una posición preponderante en las
relaciones de los profesionistas con la sociedad, porque es la que
exigirá que el profesionista esté certificado y reconocido por una
institución que tenga la función y el poder de reconocer a nombre del
gobierno, de la iniciativa privada o de toda una gama de instituciones
a quienes cumplen con todos los requisitos éticos y de calidad
profesional.
En el área de la Contaduría Pública apareció una reforma al articulo 52
del Código Fiscal de la Federación que aunque entra en vigor hasta el
año 2006, ya indica los requisitos para que el Contador Público pueda
dictaminar para efectos fiscales, tales como que esté agremiado a un
colegio y que cuente con una certificación expedida por una institución
que esté reconocida e inscrita en la Secretaría de Educación Pública, y
precisamente eso es lo que ya estamos implementando.
Posteriormente, lo vamos a explorar con la Secretaría de Salud, con
otras organizaciones bancarias y financieras, de instituciones de
seguros, de avalúos, etc., que estén reconocidos; lo que estamos
buscando es que los grupos de trabajo por profesión marquen sus reglas,
porque las organizaciones civiles no gubernamentales son las que
tendrán que Certificar cuando cumplan con una serie de requisitos y que
realmente posibiliten alcanzar el objetivo final, que es garantizarle a
la sociedad la calidad de los servicios profesionales que requiera.
P. Hace un rato comentó que se involucraría a la Secretaria del Trabajo
¿Esto es para que si en algún momento las empresas solicitan que sus
funcionarios sean certificados obligatoriamente no vayan a enfrentar
algún conflicto de índole laboral?
R. Lo que más se busca con la creación de este Órgano Consultivo para
la Certificación Profesional, es que sea un órgano ejecutivo de
consulta que asesore a la Secretaría de Educación Pública y que incluya
a la Secretaría de Economía porque de conformidad con el marco
jurídico, es la competente para administrar los Tratados de Libre
Comercio; en el TLCAN, en específico, es el capítulo 12 que habla del
comercio transfronterizo, ahí aparecen los servicios profesionales; a
la Secretaría de Salud porque el valor que más cuida y protege
cualquier sistema jurídico es el derecho a la vida, a la Secretaría del
Trabajo porque lo que se está certificando es una fuerza laboral del
país, y a la Secretaría de Educación Pública porque es la que tiene las
facultades para vigilar el ejercicio profesional.
Por un lado, invitamos a participar a la COPARMEX, CONCANACO, CONCAMIN
y al Consejo Agropecuario porque son los organismos de la iniciativa
privada que requieren los servicios de los profesionistas y es muy
importante su opinión en la mesa de consulta con el objeto de ver qué
es lo que está necesitando el mercado. Por otro lado, también se está
pensando en invitar a un órgano que es certificador o encargado de
regular la acreditación de programas y planes de estudio que es COPAES,
porque ahí están representadas las instituciones de educación superior
tanto públicas como privadas y el CENEVAL que es un órgano evaluador.
Asimismo, están algunas instituciones del gobierno, pero más que nada
buscamos que opinen como organizaciones evaluadoras.
Serán 17 miembros y todos los estados de la República los que
integrarán el Consejo Consultivo; estos últimos, se rotarán por orden
alfabético y de acuerdo a ocho regiones. Lo que a la SEP le interesa es
que formen parte de esto todos los estados en el entendido que la
Certificación tiene que ser a escala nacional, sobre todo porque es un
tema muy importante en los Tratados de Libre Comercio. Existe un
consenso en el sentido de que es ahora cuando hay que aprovechar la
oportunidad para consolidar un proceso de Certificación, sobre todo
debido a que los acuerdos de reconocimiento mutuo establecidos por las
partes con base en los Tratados de Libre Comercio, los cuales
determinarán los procesos de certificación y recertificación, tendrán
que ser respetados por ellos. El tema no es nuevo y se encuentra en
vigor desde hace 10 años, por ejemplo, en el TLCAN, pero falta que nos
pongamos de acuerdo con los otros países, profesión por profesión.
P. Algunas instituciones educativas, dentro de la carrera de Contador
Público están enfocando especializaciones, como pueden ser el Contador
Público en Finanzas, el Contador Público en negocios internacionales o
el fiscalista ¿cómo percibe este cambio y qué piensa de esta
diversificación al margen de la Contaduría Pública tradicional que trae
consigo dificultades para saber cómo evaluar para efectos de
certificación?
R. Los grupos de trabajo que se constituyan por profesión tendrán que
marcar las reglas. Los Contadores Públicos deberán ponerse de acuerdo
acerca de la forma de evaluación y las pasarán al Consejo Consultivo
que emitirá su opinión, junto con la recomendación a la DGP para
autorizar a los organismos que quieran certificar.
El artículo 38 de la Ley de Administración Pública Federal en su
fracción 16, indica que la SEP debe vigilar el correcto ejercicio de
las profesiones con auxilio de las asociaciones de profesionistas, es
decir, estamos ante una responsabilidad compartida; con base en lo
señalado, entramos a un proceso de Certificación y serán los grupos de
trabajo por profesión los que tendrán que marcar las reglas para
certificar a los Contadores Públicos y a cada una de las especialidades
que estén manejando las instituciones educativas, y así pasarlas a la
SEP para que les dé su aprobación. No obstante, quiero reiterar que las
reglas serán establecidas por las profesiones, la SEP no va a tener
injerencia en ello, no va a certificar individualmente, sino que
entregará Certificados de Idoneidad a Organismos Certificadores para
que puedan certificar a quienes lo soliciten y que reúnan los
requisitos para merecerlo. La SEP junto con el Consejo les dará
seguimiento a éstos para que lo lleven a cabo en forma responsable.
P. ¿De alguna manera la SEP es autónoma para autorizar a una
institución educativa para expedir un título de Contador Publico con
alguna especialidad, o requeriría el punto de vista, en este caso, del
Instituto Mexicano de Contadores Públicos?
R. Las instituciones de educación superior privadas que quieran crear
las carreras especializadas tendrán que cumplir con la normatividad
establecida, en el caso de las públicas, si son autónomas y reúnen los
requisitos, tendrán que marcar sus propias reglas, pero ni la SEP ni la
DGP participan en eso, claro que hay reglas que establece la Dirección
General de Educación Superior para las instituciones que quieran abrir
nuevas carreras, pero nosotros como DGP no intervenimos en ello, esos
son problemas más que nada administrativos.
No participamos directamente en los contenidos programáticos, pero sí
es importante que en ellos; según la Ley Reglamentaria del artículo 5º
Constitucional, las Comisiones Técnicas Consultivas emitan su opinión
debido a la función que desempeñan como Órganos de Consulta sobre
algunas profesiones en lo particular, así también la opinión de la DGP
va inmersa en la que dan las comisiones la cual se envía a alguna
institución educativa, o a la ANUIES o a la misma SEP en otras áreas,
pero reitero, no autorizamos los planes de estudios, pues ya éstos se
encuentren autorizados y reconocidos, pasan con nosotros y los
registramos para posteriormente ingresarlos al proceso de registro de
título y expedición de cédula profesional.
P. ¿Ya se han expedido Cédulas Profesionales de Especializaciones en materia de Contaduría Pública?
R. Sí, están registrados.
P. Esta denominación de Contador Público con más de 25 diferentes
variantes, ¿no le crea confusión a la sociedad a la que sirve el
Contador Público?
R. Es poco probable que pudiera generarse una confusión, ya que
aquellas personas que utilizan los servicios profesionales identifican
sus necesidades y se acercan a quienes les ofrezcan algo que satisface
de mejor manera sus expectativas.
P. Por lo que comenta, a partir de 2006 la Certificación ya será más
oficial. Como es sabido, en Estados Unidos y en Europa los Contadores
Públicos han tenido muchos problemas de confiabilidad, no como firmas
sino como imagen, ¿cómo vislumbra la certificación en relación con la
confiabilidad para efectos de lo que es México o del ambiente de
empresas mexicanas en México?
R. La situación que se vive no es nueva, la realidad es que ahora se le
está dando mucha difusión y ha habido mucha especulación en la
información, pero es importante destacar que la Contaduría Pública
cuenta con un prestigio internacional y es una profesión que conoce el
patrimonio de las personas y de las empresas, por lo que se debe
ejercitar con mucho cuidado y respeto, y sobre todo con una elevada
calidad moral enriquecida con valores éticos. Sin embargo, los aspectos
económicos también buscan responsables y tenemos que cuidar tales
situaciones; definitivamente hoy en día la vida económica y la política
de los estados demandan que el Contador Público reúna requisitos
personales y que cuide su capacitación profesional.
P. Si el Contador Público ya cubrió los requisitos para ser Licenciado
en Contaduría Publica y ya está certificado, se considera que ya trae
alguna actualización continua para garantizar que dé mejor servicio a
sus clientes ¿Esa ya es suficiente capacitación profesional?
R. Que el Contador Público esté certificado es un buen referente de
actualización por lo que le podemos asegurar a la sociedad que está
ofreciendo un servicio de calidad.
Definitivamente la actualización ya no será algo subjetivo, ahora con
este nuevo esquema, se establecerán criterios uniformes, mismos que
deberán cubrirse para obtener la certificación profesional y así, quien
la obtenga, podrá comprobar su capacidad profesional actualizada.
Asimismo, la capacitación de los profesionistas tendrá que ser
concebida en un sentido más integral con perfiles definidos, y
complementados con aportaciones incluso de otras profesiones que, como
en el caso de la Contaduría Pública, la implican de manera directa o
indirecta.
Podemos llegar a la conclusión de que es positiva la apertura que se
está dando en la Contaduría Pública al escuchar las opiniones de otras
profesiones, porque antes estábamos cerrados y el Contador Público
manejaba su propio lenguaje y a lo mejor lo que decía no podía ser
interpretado por los usuarios de ésta información, y a la hora de la
toma de decisiones y con la información que preparaba, provocaba la
necesidad de intervenir otras diferentes profesiones. Qué bueno que
esto se está abriendo, pero esta apertura también tiene que marcar
reglas para cada una de las profesiones, y de las cuales deben
sobresalir por su importancia la ética y la moral para su ejercicio.
P. ¿Cómo vislumbra el futuro de la profesión de Contador Público?
R. Le veo un futuro muy halagüeño, pero me llama la atención que en las
instituciones de educación superior la matricula en la carrera de
Contador Público esté bajando notablemente, es posible que los jóvenes
tengan otras alternativas, pero esto ya ha impactado el servicio
profesional, y algunas ciudades tanto de provincia como del Distrito
Federal, en donde hay mucha competencia, ya tienen necesidad de
Contadores Públicos y siempre la habrá, particularmente de los que
estén bien capacitados. Eso es definitivo.
Ahora existen factores nuevos de demanda que no había hace siete u ocho
años como es el uso de las tecnologías a modo de herramienta para el
ejercicio de una profesión, tal como la informática y el conocimiento
de otro idioma, porque así lo está demandando la relación de México con
otros países; esto es lo que llamamos globalización, y tenemos que
participar en ella, no podemos sustraernos. No queremos filosofar si
está bien o mal, eso es cuestión aparte, la realidad es que ya está
todo en marcha y hay que seguir hacia delante.
Uno de los requisitos que marcan las reglas internacionales a muchas
empresas y franquicias transnacionales, es que los Contadores Públicos
estén certificados, que sean miembros de un colegio y estén
calificados. Así es que debemos tener la pasión suficiente para
aprender otro idioma y utilizar la tecnología. El esquema de aquel
Contable que veíamos desdibujado en una organización se ha modificado
totalmente; el perfil que ahora se requiere en los despachos y las
industrias exige que tengan cierta cultura social, que sepan de arte,
comida; que sepan conducirse en una mesa; que sepan vestir, etc.,
porque representan el nombre y el prestigio de la firma para la cual
colaboran. Todo esto es parte de la globalización y de la vida
nacional, queramos o no. Por lo que toca a la Contaduría Pública
estamos viendo que las reglas son casi las mismas tanto aquí en América
como en Europa, casi lo único que cambia es el sistema monetario.
¿Quién podrá decir que eso no es globalización? La situación señalada
es algo que no nos asusta a los Contadores Públicos; vemos que otras
profesiones están muy preocupadas porque no tienen experiencia en esto,
pero las firmas internacionales necesitan Contadores Públicos
capacitados y, afortunadamente, la calidad profesional de los
Contadores Públicos mexicanos es ampliamente reconocida.
No debemos asustarnos porque se dice que las máquinas van a desplazar a
los Contadores Públicos; quizá el razonamiento debería ser en otro
sentido: proporcionan tanta información que cada día son más necesarios
en la medida que los procesos de información se vuelven más
sofisticados. En la década anterior se decía que para 2000 en adelante,
el Contador Público que no supiera finanzas, otro idioma y computación
estaba, en sentido figurado, cataléptico.
En el universo de los profesionistas el que no tenga esos conocimientos
está obsoleto y si quiere seguir adelante y ser exitoso tiene que
formarse, pero si no lo hace, tendrá que hacerse a un lado porque atrás
vienen otros mejores, y la competencia trae consigo un servicio
profesional cada vez más eficiente. Esto implica que, si como
profesionistas o autoridades queremos tratar de inculcar estas
responsabilidades en la sociedad, tenemos que enseñarlas en los
colegios para que después permeen a la sociedad. Mientras en las
escuelas no haya una obligatoriedad de enseñar inglés, por ejemplo,
como hay en otras carreras, o la conciencia y un enfoque más integral,
no sólo en la materia de informática como tal, sino que se involucre en
todas las materias, no vamos a poder atender las necesidades del
mercado como debe ser.
Es muy importante el papel de las Instituciones de Educación Superior
al inculcarle al futuro profesionista la conciencia de que el
aprendizaje no termina al concluir la carrera, sino que continuará a
todo lo largo de la vida, una institución formadora de profesionistas
debe cambiar el concepto, pues desde ese punto de vista, el estudiante
tiene que aprender metodología del aprendizaje pues va a necesitarla,
porque cuando salga a lo mejor sus conocimientos ya son obsoletos y
necesita reponerlos para estar al día.
En mi opinión, también deben enfocar de otra manera la
enseñanza-aprendizaje, porque ahora ya no es enseñanza sino
aprendizaje, pues la carga y la acción la tiene el alumno; el maestro
se vuelve un coordinador del aprendizaje natural del estudiante que lo
trae desde que nace, porque nadie le dijo cómo va a caminar o a hablar,
sino que son cosas que aprendió naturalmente, y así es como debe
aprender durante toda la vida.
Quisiera terminar manifestando que bajo el enfoque antes señalado, la
DGP está comprometida para coadyuvar con acciones que mejoren la
calidad de vida de nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos y uno
de estos mecanismos sin lugar a dudas, será reconocer que vigilar que
el ejercicio profesional se realice dentro del más alto plano legal y
moral, no sólo es responsabilidad de las autoridades Federal y
estatales, sino un compromiso de todos los actores sociales que
participan e intervienen en este ámbito, por lo que la regulación,
vigilancia y fomento de la calidad del ejercicio profesional debe ser,
ante todo, una responsabilidad compartida. |