1) Directora de la ESCA, Unidad Tepepan. IPN, Participante del Proyecto de Investigación de Microindustria
2) Docente investigadora de la ESCA, Unidad Tepepan. IPN, Directora del Proyecto de Investigación de Microindustria
Antecedentes
Dentro del sector industrial mexicano, las microindustrias enfrentan la amenaza de desaparecer...
por el desplazamiento que han sufrido dentro de la cadena de
suministros nacionales, así como por la carencia de mecanismos
efectivos, para fortalecer y promover su desarrollo, el cual hasta el
momento les ha impedido ingresar al gran mundo competitivo que marca la
globalización.
A pesar de constituir un alto porcentaje de actividad en la
planta industrial, no existen estudios nacionales integrales sobre la
forma en que operan tales empresas. Por esta razón, un grupo de
docentes e investigadores de la Escuela Superior de Comercio y
Administración, Unidad Tepepan del IPN, se dio a la tarea de analizar
—a través de los directivos de la delegación política de Tlalpan, del
Distrito Federal—, qué núcleo de empresas desarrollaban su actividades
en dicha demarcación, con el fin de solicitar su participación en un
diagnóstico sobre su desempeño empresarial.
De esta forma, surgió la comunicación con un grupo de empresarios
pertenecientes a la Asociación de Microindustriales de Tlalpan, A C
(AMIT), quienes poseen una tradición de trabajo conjunto. La AMIT
surgió en 1992, al amparo de la Ley Federal para el Fomento de la
Microindustria, (publicada el 23 de diciembre de 1987 por la SECOFI, en
el Diario Oficial de la Federación y que entró en vigor 24 de diciembre
de ese mismo año).
A finales de 1997, dio inicio un vínculo de colaboración entre la ESCA
Tepepan y la Mesa Directiva que se encontraba en funciones para el
periodo 1996-1998. Con ello, empieza la investigación sobre el
funcionamiento operativo de este componente del sector de la
microindustria, así como el trabajo directo con sus miembros, en
diversas actividades de apoyo, para promover el mejor desempeño de sus
funciones empresariales (situación que fue aceptada después de varias
reuniones y mayor conocimiento del proyecto de investigación).
Investigación vinculada
A la par se enfrentaron las dificultades que implicaba su estudio, así
como la generación de una metodología que permitiera una vinculación
cooperativa, la cual diera acceso a la información necesaria para su
análisis, y que generara —como resultado— la posibilidad de adentrarse
en la cultura empresarial que permeaba a este grupo así como en la
aplicación de alternativas de solución a sus problemas, de forma ágil y
económica.
Para iniciar los trabajos se recopiló la información del desempeño de
los procesos de trabajo en un conjunto de 30 microindustrias. Para
ello, se utilizaron diversos instrumentos de investigación como:
cuestionarios, entrevistas y observaciones directas, los que
permitieron lograr una mayor cercanía con las empresas participantes.
El primer análisis que se realizó comprendió el periodo de 1998 a 2000,
titulado “Diagnóstico para conocer la operatividad de las
microindustrias integrantes de la Asociación de Microindustriales de
Tlalpan (AMIT)”. El objetivo planteado consistió en identificar la
actividad operativa de las microindustrias que conformaban la
asociación, para construir, en cooperación con ellos, un programa de
apoyo que fortaleciera su desempeño operativo, consolidara su
integración, impulsara su productividad y evitara su extinción.
En específico, las empresas asociadas a la AMIT presentaron resultados
que revelaban que la mayoría de los integrantes de la asociación
cuentan con niveles de educación básica y media, en tanto que es una
minoría la que cuenta con estudios superiores y de postgrado; estos
últimos son los que han impulsado con sus recursos la constitución de
estas unidades de negocios. No obstante esta ventaja, en la mayor parte
de los casos, no se contaba con una estructura organizacional para
definir las funciones y operaciones de las unidades productivas.
Con respecto a su operatividad, se encontró que sus sistemas de
información financiera, sólo les resultaban útiles para pagar sus
impuestos y evitar problemas con la autoridad; sin percibir el
beneficio que representaría tomar sus decisiones empresariales a partir
de información confiable. Se detectó que, en este sentido, su mayor
apoyo se basaba en la experiencia adquirida en el quehacer diario;
asimismo, se reconoció que la contratación de profesionales se enfocaba
a esta relación con la autoridad, pero no se identificaba un asesor
confiable para tomar decisiones de negocios.
De acuerdo con este primer examen, en la comparación con diversos
estudios parciales y generales referentes a la microindustria
—investigación documental realizada al inicio de este proyecto—, se
encontró una gran cantidad de coincidencias. Entre otros puntos, se
detectó que uno de los problemas más severos de operación a los que se
enfrentan este tipo de empresas, dada su estructura, es el de
sobrevivencia, debido a los mecanismos de apoyo gubernamentales, que en
los últimos años no les son favorables, o bien, han ido desapareciendo,
dejando este estrato a su suerte.
Para atender dichas carencias, se estableció un programa de asesorías
gratuitas con la participación de profesores investigadores,
estudiantes de maestría y licenciatura e invitados externos de los
sectores público y privado. El objetivo era definir la importancia de
tener una visión clara de las tareas así como de las responsabilidades
de los integrantes de las pequeñas empresas, sin interesar el número de
participantes y, con ello, hacer hincapié en la relevancia de la
capacitación y el entrenamiento del recurso humano. Los temas
principales han versado sobre las funciones básicas de un negocio, como
son: mercadotecnia, administración, finanzas, producción, ventas, entre
otros.
El método construido para la atención de este grupo se ha basado en
facilitar, al empresario, el establecimiento de sistemas de información
que permitan potenciar su eficiencia en sus procesos operativos, y
fortalecer sus habilidades en la gestión empresarial, para lo cual se
han establecido a lo largo de los últimos ocho años las siguientes
acciones:
• Establecimiento de un Convenio de Cooperación entre
la ESCA, Unidad Tepepan y la Asociación de Microindustriales de
Tlalpan, A C., firmado el 11 de diciembre de 1998, que incluye los
aspectos más generales del proyecto, entre otros, prestar asesorías
técnicas grupales e individuales en el área de negocios, realizar
investigaciones que permitan caracterizar el desempeño operativo y
diseñar estrategias de mejora. Posteriormente, se han firmado convenios
en mayo de 2002 y el último en noviembre de 2004.
• Programa de asesorías grupales, desde 1998 a la
fecha, cuya finalidad es definir las estrategias que les permitan
optimizar la gestión de los recursos que utilizan para el logro de sus
objetivos, evitar los vacíos operativos y aprovechar las áreas de
oportunidad. Esto se realiza con expertos en áreas básicas del
conocimiento de los negocios, en donde han intervenido básicamente
profesores y alumnos de la licenciatura y el posgrado de la ESCA
Tepepan. Asimismo, se ha contado con especialistas de Nacional
Financiera, BANCOMEX, bancos privados, Secretaria de Economía, COMPITE,
FONDESO, entre otros. Cabe destacar que aun cuando estos organismos han
desarrollado gran cantidad de instrumentos, cuya finalidad es similar a
la de este proyecto, se ha comprobado que la microindustria no
representa un atractivo para estos organismos, ya que a la fecha el
único que ha proporcionado un mínimo apoyo financiero es FONDESO.
• Diseño de técnicas administrativas, financieras,
mercadológicas, de sistemas de información, entre otras, en las que los
alumnos de posgrado aplican sus conocimientos para resolver
problemáticas específicas empresariales, con la correspondiente
asesoría de docentes investigadores.
• Apoyo en la exposición y promoción de sus productos
en ferias, dentro y fuera de la ESCA Tepepan, de 1999 a la fecha. Se ha
constatado que este mecanismo es altamente efectivo en el propósito de
fomentar e impulsar las cadenas productivas entre los miembros de la
AMIT, y el acercamiento con otras empresas del sector industrial. Al
mismo tiempo, es eficaz al dar a conocer los artículos al público en
general.
Resultados obtenidos
De esta relación cooperativa se han obtenido las siguientes investigaciones:
• “Diseño de Estrategias para Establecer Cadenas
Productivas”, en el periodo 2000-2001. Su finalidad fue difundir, entre
los integrantes de la AMIT, una estructura de conocimientos homogéneos
e integrados que les permitiera enfrentar como equipo los retos
productivos que representa el encadenamiento.
• “Establecimiento de una Cadena Productiva para
Microindustrias instaladas en la delegación política de Tlalpan del
Distrito Federal”, en el periodo 2001-2002. Su objetivo fue la
implementación del sistema de cadenas productivas en siete
microindustrias, miembros de la AMIT, preservar la unión y reforzar
entre las mismas sus procesos productivos.
Si bien existió la voluntad para participar, aún no se ha podido
consolidar el encadenamiento, debido a la estructura propia de estas
microindustrias de origen familiar de subsistencia, que generan bajos
niveles de valor agregado, lo que ocasiona empleos poco remunerados,
uso de tecnología tradicional y, en ocasiones, escasa. Además, a esto
hay que sumar una demanda interna contraída, escasez de financiamiento
(incluyendo tasas de interés elevadas), carencia de programas de
incentivos gubernamentales, y una política monetaria con trato igual a
todos los sectores productivos.
• “Las Cadenas Productivas como estrategia
Competitiva en la Microindustria”, de 2002-2003S Su propósito fue
evaluar los procesos operativo- administrativos en tres microindustrias
integrantes de la AMIT, con el fin de determinar si contaban con las
especificaciones técnicas que fijan los organismos gubernamentales y no
gubernamentales para su inserción en los programas del Sistema de
Cadenas Productivas. Se solicitó la cooperación de COMPITE para
realizar el proceso de pre-diagnóstico (el cual efectivamente se llevó
a cabo). Sin embargo, por falta de recursos no se pudo concretar la
aplicación de la Metodología del Taller Compite.
• “Diseño e Implementación de un Programa de Talleres
de Capacitación a Empresas de la Asociación de Microindustriales de
Tlalpan, A C.”, del año 2004 a 2005. Su finalidad es diseñar y
establecer un programa de cursos-taller, para capacitar a empresarios
en la aplicación de técnicas de gestión administrativa, sobre funciones
especificas. Se pretende que al contar con estrategias, éstas generen
flujos de información de sus áreas de trabajo que les permitan tomar
acertadas decisiones.
Experiencia desarrollada
En el caso de los integrantes de la AMIT, que han participado en las
propuestas, se ha podido observar una respuesta positiva, pero no
inmediata, ante las diversas estrategias de habilitación.
Como instituciones de educación superior es preocupante identificar
que, en estas unidades productivas, el papel del Contador Público no
está claramente definido como asesor confiable de negocios, y que aun
cuando se contratan sus servicios, no se promueve su participación como
agente de cambio requerido para lograr la competitividad de las
microindustrias nacionales.
Por ello, uno de los problemas que se han podido constatar, entre
otros, es que la gran mayoría establece sus precios sin tener un
conocimiento exacto de sus costos, lo que mantiene a las unidades
productivas en una situación de liquidez apretada. Además, de que deben
sacrificar su liquidez, al ofrecer periodos de pago mayores a 30 días,
de sus cuentas por cobrar. Lo anterior da un panorama de una
comercialización deficiente, y al no existir mecanismos para aprovechar
técnicas modernas, como las grandes empresas que tienen a su
disposición el Programa de Desarrollo de Proveedores, aparece un
círculo vicioso entre comercialización y ventas
Otra dificultad que se ha comprobado en las visitas realizadas a las
plantas de estas empresas, es que su equipo de producción es antiguo,
en ocasiones de segunda mano (no se ha realizado un estudio detallado,
pero sólo uno de los integrantes adquirió nueva maquinaria durante este
estudio), lo que significa, en la mayoría de los casos, la falta de
recursos propios y de la inaccesibilidad al crédito.
Por otra parte, la mayoría opera con sus propios recursos y no solicita
préstamos, por considerar que las condiciones bancarias exigen
garantías muy por encima del valor del crédito. Esto provoca
incertidumbre en la propiedad de sus negocios, agravada por el alza de
las tasas de interés, sobre todo si se compara con los niveles
presentados en los mercados internacionales. Tampoco conciben a la
banca de fomento como su aliada, debido a las dificultades para acceder
a sus productos.
Conclusión
Con base en todo lo anterior, se concluye —en el ámbito de las
políticas públicas— que mientras no exista un régimen industrial activo
con mecanismos de verdadero apoyo directo —no concebidos como subsidios
permanentes— a este sector, será imposible reintegrar la gran cadena de
producción nacional. Hasta el momento, la apertura ha beneficiado la
operación intra-empresarial en el mundo, lo que no favorece la
integración de las pequeñas empresas a la cadena de suministros de las
empresas líderes del mercado exportador; como lo han comprobado los
reportes de estadísticas a nivel gubernamental.
Por supuesto, no es ocioso afirmar que al apoyar la permanencia de
estas unidades pequeñas en el mercado, se fortalece la demanda interna
del Distrito Federal y, con ello, el empleo de la región; por ello, al
aplicar las acciones descritas y fortalecer las asociaciones
empresariales, se podrá reencontrar el Sistema de Cadenas Productivas,
para lograr el impacto económico en el futuro, al lograr la eficiencia
en su operación.
En la esfera de la responsabilidad social que tienen las instituciones
de educación superior, se ha considerado que el trabajo realizado
mediante los programas de asesorías grupales e individuales en áreas
funcionales, el programa de cursos-taller, así como, las visitas a sus
instalaciones, logrará favorecer las condiciones necesarias que este
segmento de empresas requiere para integrarse en un sistema de cadenas
productivas regionales, que revierta en mejores condiciones de calidad
de vida para la comunidad a la que sirven; considerando, además, su
fortaleza al pertenecer a una asociación que las coloca en una posición
de ventaja ante otras unidades económicas.
El acercamiento profesional que como institución pública de educación
superior brinda la ESCA Tepepan, busca incidir también en el ámbito más
cercano de reposicionar el papel del Contador Público como asesor
confiable de estos micronegocios, con el fin de clarificar la gama de
beneficios que se adquieren con su contratación.
Lo anterior sólo ha sido posible mediante la vinculación con este
estrato empresarial de las microindustrias, que ha permitido —por otra
parte— apreciar la utilidad que representa para el estudiante que
participa en este estudio; el aplicar sus conocimientos a la solución
de problemas empresariales integrales, en contraste con la
fragmentación de los que enfrentan en las empresas medianas y grandes.
Esto les permite adquirir las habilidades y los conocimientos
necesarios que demanda la consultoría de empresas. Del mismo modo, se
ha podido apreciar que el mecanismo de cooperación instrumentado ha
logrado la interrelación entre procesos económicos y el desarrollo de
conocimientos que permiten incidir en la revisión de los programas de
estudio.
Un factor clave en el fortalecimiento de las microindustrias es su
capacitación, lo que debe ser un área de oportunidad para las
instituciones educativas en la construcción del conocimiento, al
colaborar con estrategias específicas, no genéricas, y responder a las
circunstancias de las empresas de escasos recursos y sistematizar su
saber hacer, con el fin de insertarlas en la actividad económica con
las herramientas básicas de su gestión empresarial, como lo es la
información y bases de datos del desarrollo de sus procesos de trabajo.
Finalmente en el ámbito de las empresas, este instrumento ha propiciado
que, hasta la fecha, no haya una sola extinción empresarial en la AMIT;
por el contrario, en algunos casos, su mejora les ha permitido ampliar
su mercado por medio de nuevos canales de distribución y publicidad.
Desde luego que siempre existirán dificultades en el trabajo de la
investigación vinculada, sin embargo, el acercamiento
escuela-industria, una vez iniciado, revierte tal cantidad de ventajas
que por sí mismo es capaz de fortalecer la confianza mutua y, con ello,
el desarrollo de conocimientos que inciden inmediatamente en el mejor
desempeño empresarial.
Bibliografía
Benítez, H. y Galicia, E. F., Diagnóstico para conocer la
operatividad de las microindustrias integrantes de la Asociación de
microindustriales de Tlalpan AMIT, Instituto Politécnico Nacional, 2000.
Benítez, H. y Galicia, E. F., Diseño de Estrategias para Establecer Cadenas Productivas, Instituto Politécnico Nacional, 2001.
Benítez, H. y Galicia, E. F., Establecimiento de una Cadena Productiva
para Microindustrias instaladas en la delegación política de Tlalpan
del Distrito Federal, Instituto Politécnico Nacional, 2002.
Benítez, H: y Galicia, E. F., Las Cadenas Productivas como estrategia
Competitiva en la Microindustria, Instituto Politécnico Nacional, 2003.
Benítez, H. y Galicia, E. F., Diseño e Implementación de un Programa de
Talleres de Capacitación a Empresas de la Asociación de
Microindustriales de Tlalpan, A C., Instituto Politécnico Nacional,
2005. |