Cuando un extranjero invierte en una propiedad en México paga aproximadamente un 40 por ciento de impuestos, pero existen algunos "trucos" para que paguen menos, a través de figuras jurídicas como el fideicomiso y la copropiedad.
"El fideicomiso ha sido una solución para que los extranjeros puedan acceder a propiedades en la frontera y en los litorales, por ello, estos instrumentos han proliferado", explicó David Merino, asociado del despacho Morales Lechuga y Asociados. En materia inmobiliaria, en México se pagan cuatro impuestos: sobre Adquisición de Bienes Inmuebles, el cual es estatal y varía de acuerdo con cada plaza; el Impuesto sobre la Renta, que es federal y se aplica en todos los casos, con excepción de las casas-habitación. El tercero es el ISR por Adquisición, únicamente aplicable para las personas físicas, y el Impuesto al Valor Agregado (IVA), equivalente al 15 por ciento del valor de la operación, se aplica en todos los casos, excepto en casa-habitación. Pero para evitarlos existen estrategias fiscales para que las personas físicas y morales, en este caso extranjeros, eviten algunos impuestos. Una es el fideicomiso, que es un contrato mediante el cual las personas aportan un bien, que en ocasiones puede ser un terreno, y otras aportan el capital, se asocian y construyen. |