Zhang Fusen, ministro de Justicia de China, declaró que este país contaba hasta el año 2004 con 102,000 abogados en ejercicio frente a un universo poblacional compuesto por 1,300 millones de personas. Ello representa, que en el país asiático hay menos de un abogado por cada 10,000 personas.
Al referirse a esta realidad, el Ministro de Justicia declaró la necesidad de contar con número mayor de buenos abogados de alta calidad. Asintió también que, en la actualidad, los abogados chinos no están todavía en condiciones de corresponder a la creciente demanda de los servicios jurídicos, sobre todo en las zonas económicamente poco desarrolladas donde existe una seria escasez de abogados. Ante tal panorama, aquel país requiere aumentar la producción de abogados, y distribuir sus servicios en las diferentes regiones del país.
Para evidenciar lo anterior, basta señalar que en China hay 206 distritos que no cuentan con ningún abogado y 363 Firmas de Abogados que están compuestos por menos de tres abogados cada uno.
Este panorama, resulta de significado capital, sobre todo si el lector advierte que al incorporarse a la Organización Mundial del Comercio, China se comprometió a abrir el mercado de servicios jurídicos y, después de la firma del Acuerdo de Asociación Económica más Estrecha entre Hong Kong y la parte continental y del acuerdo análogo entre Macao y la parte continental, un gran número de abogados de Hong Kong y Macao entrarán en la parte continental, lo que significa que los abogados de la parte continental enfrentarán una competencia creciente.
La creciente realidad económica de aquel país rinde cuenta de la necesidad de tener un número mayor de abogados de alto nivel, alta capacidad profesional y múltiples funciones, un número mayor de abogados con conocimientos y experiencias profesionales sobre asuntos internacionales.
Mientras en China, durante los últimos 20 años, indicó Zhang Fusen, los abogados han desempeñado un papel muy positivo en la construcción del sistema jurídico democrático y en el desarrollo social, sin embargo, la práctica de algunos abogados ha llevado a que sean
especialistas en relaciones públicas con las autoridades judiciales pero no verdaderos litigantes, lo cual ha influido en la imparcialidad jurídica y dañado la imagen integral de la abogacía. Situación que infelizmente, todavía no es muy diferente en nuestro país.
A la par de México, el Consejo de la Judicatura en China ha buscado con insistencia crear sistemas de supervisión administrativa con respecto a los abogados concentrándose en investigar dichas conductas que propician la corrupción en el sistema judicial de aquel país. Asimismo, han creado una especie de padrón que presenta las infracciones administrativas
de los abogados y bufetes de abogados castigados y sancionados los cuales son de conocimiento público.
El número de abogados en toda China ha aumentado de 2.500 a 102.000 en casi medio siglo desde 1957, teniendo 800 despachos de abogados en 1957. Todo ello como consecuencia de la Revolución Cultural maoísta de 1966 a 1976. A partir de 1979, los despachos de abogados fueron restablecidos en algunas de las ciudades grandes y medianas, pero todos eran estatales y sólo se concentraron en el derecho penal.
Situación que fue virando hacia un nuevo entorno sobre todo con el lanzamiento de la reforma y apertura de China al mundo exterior a fines de la década de los setenta, lo que llevó a que los despachos de abogados empezaran a trabajar en materia civil y comercio exterior a partir de 1983.