 Al final de la actual administración federal, la macroeconomía logró su consolidación y la deuda externa se mandó por fin al “baúl de los recuerdos”, aseveró el director de Estrategia Económica de Banco IXE, Manuel Guzmán Moreno.
Sin embargo, previó que el proceso electoral, a mediados del presente año, podría ocasionar cierta volatilidad aunque “difícilmente se romperá la estabilidad lograda”.
El sector financiero en general está “tranquilo”, sostuvo al participar en la mesa redonda “Perspectivas Económicas 2006” que organizó la planilla Unión y Fortaleza del Gremio, encabezada por Jorge Javier Jiménez Alcaraz, para la presidencia del Colegio de Ingenieros Civiles de México.
Guzmán Moreno consideró que en el ámbito político, al igual que en elecciones anteriores, la mayor atención será dada por los agentes económicos internos que por los externos.
En este sentido, señaló, en la medida en que no se trastoque el ámbito legal, institucional y el ritmo de actividad económica, será factible que se modere la volatilidad en los mercados financieros en fechas cercanas a las elecciones.
Respecto a los riesgos para el presente año en el ámbito externo y en materia económica, el director de Estrategia Económica de Banco Ixe mencionó la volatilidad del precio del petróleo.
También, dijo, está el hecho de que Estados Unidos decida corregir de manera abrupta sus déficit en cuenta corriente y fiscal, lo que provocaría una recesión en varios países, incluido México.
Al referirse al factor “deuda externa” como uno de los grandes pendientes de anteriores administraciones, Manuel Guzmán recordó que en el gobierno del ex presidente Miguel de la Madrid, ésta llegó a representar 60 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del país.
Hoy, ya dejó de preocupar al representar sólo 12% del PIB, a lo que se suman los anuncios de prepago, por lo que “la deuda externa ya puede ir al baúl de los recuerdos”, expresó.
(*Fuente: El Economista On Line)
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