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Socios de Auditoría, Mancera, Ernst & Young
Como bien sabemos, un Programa de Control de Calidad en
una firma de Contadores Públicos es una pieza clave en su programa de
administración de riesgos, ya que el principal objetivo que persigue es
ayudar a la firma a mantener y reforzar la calidad de su práctica.
Es importante que este programa esté claramente establecido y se verifique su correcto cumplimiento.
Dicho objetivo se cumple a través de revisiones periódicas de la
práctica profesional, las cuales deben estar diseñadas con el fin de
determinar si existen debilidades en el cumplimiento de las políticas y
procedimientos, de tal suerte que necesiten atención a nivel nacional,
de oficina o individual. De esta forma, nos aseguramos que la firma
está cumpliendo con normas profesionales en todos los trabajos de
auditoría. De igual forma, el programa de control de calidad debe
contemplar el juzgar el buen funcionamiento del mismo o si existen
debilidades con el objeto de corregirlos.
Asimismo, otro de los objetivos de los programas de control de calidad
es la detección de áreas de oportunidad. Con una evaluación de la
calidad de la práctica de las firmas se puede dar apropiada atención a
las necesidades, a efecto de tomar acciones correctivas (por ejemplo,
cambios en políticas y procedimientos, y a programas de entrenamiento
al personal) a fin de que se llegue a la excelencia profesional, así
como a lograr un balance adecuado entre el valor de los servicios que
se entrega, el costo de los mismos y el riesgo que se asume en los
diferentes trabajos. Optimizar el balance entre valor, costo y riesgo
requiere una continua evaluación en el proceso de entrega del servicio
a través de la aplicación eficaz y eficiente de las políticas y
metodología implantadas, así como de las relaciones con los clientes.
Es claro que, al tener un programa establecido de control de calidad,
se da una oportunidad tanto a los revisores de los trabajos de
auditoría, así como a los revisados, para reforzar su conocimiento de
las metodologías de auditoría implantadas por la firma y de proveer a
los revisados con observaciones constructivas sobre aquellos aspectos
del proceso de entrega del servicio de auditoría en donde fue
particularmente bien llevado a cabo, o en aquellas áreas en donde se
necesita mejorar a fin de incrementar el valor agregado que la Firma
entrega a sus clientes. Todo esto con el fin de aumentar la
eficiencia-ganancia sin incrementar el riesgo inherente en el proceso
de la auditoría.
Los programas de control de calidad se llevan a cabo a través de
revisiones de informes de auditoría y los papeles de trabajo
respectivos, relativos a trabajos sobre clientes previamente
seleccionados, a fin de determinar si dichos trabajos fueron llevados a
cabo de acuerdo con las políticas y procedimientos de la firma y con
las normas de auditoría generalmente aceptadas y si los estados
financieros están de acuerdo con principios de contabilidad
generalmente aceptados.
Las políticas y procedimientos implantados por la firma deben perseguir el cumplir con:
• El desempeño del trabajo de auditoría
• Independencia, integridad y objetividad
• Aceptación y continuidad del cliente de auditoría
• Administración del personal y planes de educación
Todo lo anterior ayudará al:
• Desarrollo de un proceso de mejora continua en todas las actividades
y procesos llevados a cabo en la firma, en pos de mayor eficacia y
eficiencia.
• Total compromiso de la dirección y un liderazgo del equipo directivo que logre un compromiso por parte del personal.
• Participación de todos los miembros de la organización y fomento del trabajo en equipo hacia un control de calidad total.
• Involucramiento del cliente de auditoría en cuanto a nuestras expectativas de entrega de información.
• Consecución de la plena satisfacción de las necesidades y expectativas del cliente.
¿Inversión o costo?
Ahora bien, el implantar un proceso de control de calidad en una firma
de auditores, y mejorar este proceso continuamente a efectos de
satisfacer al cliente mediante la entrega de un servicio de auditoría
de la más alta calidad —prevenir errores en el desarrollo de la
auditoría, reducir costos mejorando la eficiencia, involucrar personal
con experiencia y capacidad, y entrenar al personal sobre las políticas
y procedimientos, así como en metodologías de auditoría— representa un
costo muy alto para la firma de profesionales en cuanto a tiempo,
recursos humanos y monetarios, pero ¿esto realmente representa un costo
o una inversión?
Mucho se ha dicho si estos programas de control de calidad representan
un costo o una inversión para las firmas de Contadores Públicos.
Dichos programas son un costo en la medida que estos sean recurrentes
y, por lo tanto, se deban repercutir en la cuota de honorarios al
cliente.
Sin embargo, el cumplimiento con políticas de la firma, no sólo en las
de carácter técnico sino en la eficiencia en el desarrollo del trabajo
conlleva a asegurar la calidad de los mismos y, por ende, que se deba
considerar como una inversión.
Si bien es cierto que el sistema de control de calidad de las firmas
incidirá en la generación de ingresos, los beneficios que aportará
trascienden la sola generación de los mismos, al tener implicaciones en
la reducción de costos y del riesgo del auditor. La ausencia de un
sistema de control de calidad puede tener consecuencias mayores a la
reducción de ingresos.
Adicionalmente, los beneficios de los sistemas de control de calidad
normalmente abarcan periodos más allá de aquél en el cual se incurren
los costos asociados al establecimiento del sistema, por lo cual no se
pueden considerar gastos
Por lo tanto, mientras un sistema de control de calidad esté en
funcionamiento y sus beneficios sean reflejados en la mayor eficiencia
y eficacia de las operaciones y en un balance adecuado entre el valor,
costo y riesgo, representará una inversión o activo, mientras que si no
funciona, se vuelva obsoleto o deje de funcionar, representará un gasto.
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