Los riesgos respecto al ritmo de la actividad económica interna en los próximos meses se dará en un entorno con estabilidad, pero con la percepción de una economía estadounidense más débil y con precios del petróleo más bajos, coinciden analistas económicos.
Ante una economía dependiente de los precios del crudo como herencia, al presidente Felipe Calderón Hinojosa le espera un ambiente internacional menos benévolo que el de su antecesor, Vicente Fox.
Argumentan que el bono de este gobierno es más limitado que el de la administración foxista. Tan sólo la nueva caída en los precios del petróleo, a menos de 56 dólares por barril -cotización no vista desde junio del 2005-, fijó un nuevo rumbo en las expectativas internacionales.
Los expertos económicos prevén en sus análisis semanales que los precios del petróleo podrían bajar aún más esta semana, debido a que los reportes meteorológicos darán más señales de un buen clima para los próximos meses.
BBVA Bancomer, Banamex, Santander, Scotiabank, Ixe y Bank of America, destacan que un riesgo latente en el corto y mediano plazo para México es una caída muy significativa del precio del petróleo.
La mezcla mexicana se ubicó en los 44.09 dólares por barril con un descenso de 1.99 dólares, debido a los pronósticos de temperaturas moderadas y menor demanda de combustible para calefacción, informó la Secretaría de Hacienda.
Esa cifra se acerca al presupuesto proyectado para todo el 2007, de unos 42.80 dólares por barril.
De acuerdo con estimaciones de los analistas, por cada dólar que baja la mezcla mexicana, el gobierno federal dejaría de percibir alrededor de 10,000 millones de dólares anuales.
Así, una caída muy significativa en los precios del petróleo voltearía el reloj de arena para tener que meterle mucha más velocidad al tema de la reforma hacendaria.
“Hemos tenido años muy benévolos, pues México se ha beneficiado de los altos precios del petróleo, al registrar en sus arcas excedentes, pero este año el panorama está cambiando”, comenta Bank of America.
La cotización del crudo nacional se mantendrá entre 46 y 48 dólares durante el 2007, con lo cual se podrán obtener unos 42,000 millones de dólares adicionales, cifra mucho menor a los 260,000 millones extras que se obtuvieron en el 2006, a pesar de que el energético bajó 16.06 dólares, luego de que en agosto alcanzara la cotización máxima de 60.15 dólares el barril.
Un aspecto que podría incrementar los precios serían los ensayos nucleares y los conflictos geopolíticos.
Si bien la demanda interna jugará un papel cada vez mayor en el crecimiento, soportada por la profundización del crédito, el desempeño general seguirá estando estrechamente ligado al ciclo económico de Estados Unidos.
Ixe argumenta que el crecimiento económico estadounidense es otro riesgo, al resultar éste menor a lo estimado para alentar temores de una recesión. |