A partir del pasado mes de agosto se inició la celebración del primer Centenario de la Contaduría Pública. Se considera como inicio formal el 25 de mayo de 1907, día en el que se presentó el primer examen profesional; fue en esa fecha que el señor Fernando Díez Barroso obtuvo el título de Contador de Comercio.
El respectivo documento fue expedido el 3 de junio siguiente y estaba firmado por don Justo Sierra; posteriormente fue canjeado por el título de Contador Público. Ese acontecimiento tuvo lugar en la Escuela Superior de Comercio y Administración (ESCA). Por lo que hace a la creación de la carrera de Contador tuvo lugar a fines del año 1902 y a principios de 1903. En esas fechas el director de dicha institución lo era el señor Joaquín D. Casasús, celebre economista y jurisconsulto, y quién también era un experto en aspectos financieros y comerciales. Con anterioridad, y por muchos años, la práctica era de Teneduría de Libros. La tesis presentada por el señor Díez Barroso se denominó "Bancos Hipotecarios" y el jurado estuvo presidido por don Javier Arrangoiz, director de la ESCA, y quien muy poco después se desempeñó como Tesorero General de la Nación. Debe comentarse que al sustentante se le concedió la aprobación unánime, y fue objeto de felicitaciones públicas por sus resultados y por ser un modelo de estudiante cumplido. Más tarde y por una iniciativa del propio Díez Barroso, los planes de estudio fueron modificados y ya los títulos fueron de Contador Público. Debe destacarse que este brillante profesional escribió dos importantes obras: Sistemas Modernos de Contabilidad (1924) e Interés Compuesto y Anualidades (1927). En septiembre de 1917, se celebró una junta donde se reunieron Fernando Díez Barroso, Mario López Llera, Ernesto M. Díaz, Agustín Castro, Arnold Harmony, Roberto Casas Alatriste, Luis Montes de Oca, Edmundo Pérez Barreira, Tomás Vilchis, Maximino Anzures y Santiago Flores, quienes tenían la intención de practicar la contaduría y para darle un fundamento académico se sometió al Congreso de Comerciantes un proyecto de ley cuyo propósito era justamente la creación de la carrera. Ahí se constituyó la "Asociación de Contadores Públicos" y este punto se conoce como el inicio de la vida institucional de la profesión. Fue en el año de 1923 cuando se formalizó esa asociación y se le denominó "Instituto de Contadores Públicos Titulados de México". El primer presidente fue, precisamente, don Fernando Díez Barroso. El nombre actual es Instituto Mexicano de Contadores Públicos, por una modificación de estatutos del organismo, bajo la presidencia de don Tirso Carpizo Berrón. Funge como Federación de Colegios de Contadores Públicos desde 1977 cuando lo presidía don Gabriel Mancera Aguayo. El Colegio de Contadores Públicos de México, nace con motivo de la expedición de la Ley General de Profesiones y se constituye el 30 de junio de 1949; su primer presidente fue don Rafael Mancera Ortiz. Deseo concluir con tres párrafos que contiene el promocional del primer centenario "La imagen del Centenario de la Contaduría Pública en México, quedó plasmada en un logotipo vestido de oro que se refleja a sí mismo, que tiene luz propia, brillante, fuerte y perdurable. Un color alquímico, de gran profundidad y simbolismo que habla del éxito de nuestra profesión, de la fuerza de la diversidad y de la sabiduría que rebasa la medición del tiempo para constituirse como una forma de vida" "Celebremos juntos con orgullo a nuestra profesión, porque ayer fuimos, hoy somos y mañana seremos Contadores Públicos". Fortalezcamos a nuestra profesión y permanezcamos unidos, trascendiendo los límites del tiempo". (Fuente:Periódico El Economista) |