Entre los temas de actualidad que captan la atención de los medios de comunicación, nos encontramos el de los inmigrantes en Estados Unidos. ¿Por qué es una materia importante para México?
Porque la mayoría son paisanos. Son mexicanos como cualquiera de nosotros que por falta de oportunidades en su propia tierra han tenido que abandonar su país. • Son importantes por que, a la par de los ingresos petroleros, la siguiente fuente de ingreso y de crecimiento para la economía mexicana, a la fecha del día de hoy, son las remesas que envían diariamente los indocumentados a nuestro país, además de que es el ingreso mejor repartido entre los mexicanos. Los ingresos petroleros, aunque es fruto del patrimonio nacional, quizá no sean tan equitativamente distribuidos. • Porque es de preocuparse que no se estén generando los empleos necesarios para evitar este éxodo de más de 1500 de personas de estrato social humilde, en busca del famoso sueño americano. Ahora el tema tomó fuerza especial por las marchas multitudinarias que reclamaban el derecho de la legalización y el respeto a los derechos humanos de los inmigrantes. Pero, ¿a quién le conviene más la legalización? ¿A México o a Estados Unidos? Desde el punto de vista norteamericano, es muy cómodo quejarse de las cantidad de inmigrantes ilegales que se están instalando en su país, pues de quienes se deberían quejar es de los norteamericanos que los contratan de forma también ilegal, ya que les llega mano de obra barata, además de ahorrarse los impuestos correspondientes, seguros y otras prestaciones que tendrían que pagar si se legalizaran. Los inversionistas buscan países donde el costo de producción sea barato. La mano de obra barata disminuye los costos de producción. La economía norteamericana debería estar muy agradecida porque esa mano de obra barata llega fácilmente a su país. Tomando en cuentas estas consideraciones, a la economía nacional estadounidense no le conviene legalizar a los inmigrantes, pues esto implicaría incremento en el costo de la mano de obra y por lo tanto en los costos de producción. Esto lo saben los analistas financieros y prefieren callar ante esta realidad, pues cómo es posible que la nación más poderosa y con altos niveles de seguridad no sea capaz de controlar el paso de los indocumentados. Más bien les gusta omitir el hecho y aparentar que cuidan la frontera, proponiendo la construcción de un muro muy costoso. Pero en realidad están conformes con la situación actual. México, aunque el presidente y algunos organismos muestren cierto interés por la situación de los indocumentados, coincide, por otro lado, con la situación. Parte de la bonanza financiera de la que gozamos el día de hoy se debe a que miles de paisanos se parten la vida trabajando largas jornadas de trabajo y a los miles de dólares que envían a sus familiares para cubrir sus primeras necesidades. Esto, fortalece de manera muy importante las finanzas públicas y el balance un tanto equilibrado de la economía nacional. Nuestras autoridades también hacen creer que les preocupa mucho la situación, pero en el fondo saben el beneficio que aportan a nuestro país. Se ha visto cómo muchos inversionistas emigran de nuestro país con todo y sus inversiones y ganancias. Pero por suerte del destino, esta fuga de capital extranjero ha sido sustituida por la gran cantidad de dólares que envían nuestros compatriotas. La situación también es muy cómoda para nuestro país y nuestra economía, dada la situación de la baja generación de puestos de trabajo, y el consiguiente crecimiento interno de la economía mexicana, y no debido a fuerzas externas y fortuitas que nos benefician. Supongamos por un momento que el gobierno estadounidense decidiera legalizar a los miles de inmigrantes de todas partes del mundo. Como ya hemos visto, el costo de la mano de obra sufriría un aumento considerable al tener que cubrir los requisitos de una nómina legalmente constituida, los precios de sus productos; por lo tanto, tendrían un aumento considerable. Por otra parte, al abrir la puerta de la legalización, les darían la oportunidad a los inmigrantes de traer a sus familias y causarían un ingreso masivo de personas. De los más de 11, 000, 000 de emigrados que hoy habitan en muchas ciudades de los Estados Unidos, suponiendo que cada uno llevara consigo entre dos a tres familiares, se estaría hablando de duplicar o triplicar el número de inmigrantes. Pero no creo que eso sea un motivo de preocupación, pues ese país está formado en su mayoría por inmigrantes. Sin embargo, esto implicaría un aumento en el consumo en su economía. En vez de enviar remesas a México, los inmigrantes ya legales y con familia reunida, ya no tendrían motivo para enviar esos miles de dólares y los gastarían en Estados Unidos, lo que se convertiría en una reinyección en el consumo de la economía. Por lo que su dinero recircularía dentro sus fronteras y evitaría la salida de capital a otros países. Sigamos con la suposición de la legalización de nuestros compatriotas, qué pasaría si de repente ese flujo de remesas a nuestro país se viera interrumpido. Si de la noche a la mañana nos diéramos cuenta que la segunda fuerza ingresos de la economía mexicana ha desaparecido. ¿Sería posible mantener la estabilidad económica? ¿No se iría, acaso, nuestra economía a pique? Pero no sólo eso, el éxodo que causaría de familias mexicanas a tierras del norte podría ser mayúsculo. Y esto no es mera suposición. Un taxista que se había ido ilegalmente, regresó con su familia después de un largo periodo por allá. En un segundo intento por regresar a esas tierras, antes de cruzar la frontera, unos “caza ilegales” mexicanos, le asaltaron, robándole el dinero que iba a utilizar para cruzarla. Tuvo que regresar a la Ciudad de México, sin dinero y golpeado, agradeciendo que no lo hubieran matado. Este segundo intento lo hizo porque su ex jefe norteamericano le solicitó que regresara para seguir trabajando en su negocio, este señor se dedica a la instalación de interiores de casas. Tal es la necesidad de gente trabajadora y barata en los Estados Unidos que no pasaron muchos meses y su patrón le tramitó los papeles para legalizarlo y que se pudiera ir con su esposa e hijos a Estados Unido, con todo y boletos de avión. Cuando se quiere se puede. En realidad, ambos países pueden perder o ganar con la legalización de los inmigrantes. Es algo que se ve venir y que tarde o temprano se va a dar. Se está a tiempo para que los principales actores que manejan la economía de nuestro país se pongan a trabajar para que México esté listo para prescindir de los ingresos que representan las remesas que se reciben día tras día. *Aspirante a Doctorado en Administración de la Universidad Anáhuac México Sur, y dirigido por Dr. Carlos Miguel Barber Kuri) Área de expertise: Competitividad. Línea de investigación: Modernización de las funciones financieras
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