En un entorno como en el que estamos inmersos: demandante, agresivo y complejo, con cambios e innovaciones tecnológicas acelerados, resulta estratégico para la tesorería de las empresas, sin importar su tamaño o giro, mantener una eficiente administración de su capital de trabajo.
Lograrlo, asegura la sobrevivencia y buena marcha del negocio. Es conocido que a las PYMES se les dificulta administrar sus negocios de manera óptima, ya que no cuentan con suficientes recursos y personal ejecutivo que les permita negociar y acceder a fuentes de financiamiento, uno de los más importantes requisitos para la operación de los negocios y que contribuye a lograr la eficiencia y el éxito en las finanzas de la empresa. Desafortunadamente, en la mayoría de las ocasiones no es otorgado a las PYMES, o lo hacen con un alto costo para las mismas, debido a que el sistema financiero prefiere financiar al gobierno, al consumo, a proyectos hipotecarios o grandes empresas. Tanto las pequeñas como grandes corporaciones requieren de efectivo y activos líquidos para hacer frente a sus obligaciones en el corto plazo, por lo que deben mantener suficiente efectivo y capital de trabajo para conservar la confianza de sus proveedores y acreedores y así poder pagar sus deudas cuando estas se venzan. La cantidad de dinero requerido proporcionalmente dependerá más del giro del negocio que de su tamaño. El director financiero o el tesorero es responsable de obtener los fondos necesarios para llevar a cabo sus objetivos, por lo tanto, debe encontrar soluciones óptimas de acuerdo con los montos existentes de capital de trabajo. sto implica vigilar constantemente las entradas de efectivo, procurar incrementarlas y al mismo tiempo, controlar y reducir los gastos para maximizar las utilidades, por lo que se deberá mantener un adecuado control del flujo de efectivo, que permitirá la optimización de los recursos financieros del negocio y el pago oportuno de sus compromisos contraídos. Será de vital importancia que el capital de trabajo sea flexible y suficiente para abastecer las necesidades del ciclo operativo, independientemente de los picos y estacionalidad de las ventas; y lograr en paralelo que la administración del capital de trabajo sea eficiente durante el ciclo financiero del negocio, para convertirlo en efectivo en el menor tiempo posible. Para que esto se realice en forma contundente y permanente, es indispensable que las diferentes áreas de la organización trabajen coordinadamente, manteniendo una comunicación clara y precisa, apoyados en políticas que fortalezcan el logro de sus objetivos comunes. Ejemplo de ello es la aplicación de la política de Ventas, Descuentos y Devoluciones conjuntamente con la de Crédito y Cobranzas. Realizar reuniones periódicas entre el personal clave de estas áreas, siempre bajo la filosofía de trabajo en equipo, todo esto, para mantener sanas las Cuentas por Cobrar y fortalecer las relaciones con los clientes. Otro ejemplo es fomentar el trabajo entre las áreas de Compras y Tráfico con Planeación de la Producción, Operaciones y Finanzas, aplicando conjuntamente las diferentes técnicas para planear y optimizar los Inventarios, su rotación y mantener niveles adecuados y de seguridad, trabajando bajo la filosofía de Justo a Tiempo (Just in Time) con los proveedores, de acuerdo a las políticas establecidas para estos efectos, siempre sustentados sobre la base de pronósticos de ventas confiables y oportunos. Así se mantendrá un nivel mínimo de inventarios sin incurrir en riesgos de parar la producción por no abastecer oportunamente a la línea productiva al no contar con el suficiente inventario. También es importante que exista un balance favorable a la empresa, entre el plazo del crédito que recibimos por parte de los proveedores, con el que otorgamos a nuestros clientes. Una situación contraria, debe ser analizada y corregida a la brevedad posible. Es recomendable aplicar razonamientos financieros periódicamente para analizar el desempeño del negocio en cuanto a requerimientos y elementos del capital de trabajo: de liquidez como la prueba del ácido y razón de caja; de cuentas por cobrar como días cartera, cartera vencida y antigüedad de saldos; y de inventarios como su rotación, lento movimiento y obsoletos; esto con la finalidad de asegurar y confirmar que se está administrando eficientemente el capital de trabajo de la empresa. Nuestra visión será convertirnos en apoyo vital de la planeación estratégica a través de un razonado y oportuno enfoque financiero que permita implementar y ejecutar estrategias empresariales, así como administrar eficientemente los recursos financieros contribuyendo a la creación de valor que preserve e incremente la salud financiera del negocio, optimizando su productividad, logrando que su competitividad resulte en mejor rentabilidad para la empresa y sus accionistas, además de que contribuya a consolidar y acrecentar la solvencia y prestigio empresarial con un énfasis hacia una “ Cultura de administración con base en el Flujo de Efectivo”. * Coordinador Técnico del Comité Nacional de Tesorería |