En la ponencia titulada "Análisis del problema y propuesta de solución" que se presentó en el Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP) en el 2001, se dieron a conocer los resultados de una encuesta que mostraba algunas de las razones y los motivos respecto con la disminución en la matrícula de la licenciatura en contaduría.
En el pasado, las actividades del contador se centraban principalmente en preparar estados financieros, llevar los registros contables y resumir la información financiera para la dirección de la empresa, así como cumplir con los requerimientos fiscales, conocer y aplicar las reglas, criterios, procedimientos y principios contables. Actualmente, además de elaborar, analizar e interpretar información financiera, también debe tomar decisiones que tengan impacto en las entidades y en la sociedad. A su vez, debe cubrir áreas no sólo de contabilidad, sino de contraloría, tesorería, auditoría, finanzas e impuestos. Las acciones para fortalecer la carrera de contador público, entre otras, pueden ser: diferenciar al técnico del profesional en todos los ámbitos, enfatizar sobre la importancia de las acreditaciones y las certificaciones en las instituciones educativas, reestructurar y modernizar el proceso enseñanza-aprendizaje, estar al tanto de nuevos requerimientos del mercado y de diferentes perfiles de los estudiantes que ingresan, utilizar a nuestro favor las nuevas tecnologías y vincularse con los agentes productivos, realizando investigación relevante que apoye su desarrollo. Los retos son: reivindicar la imagen profesional, impulsar la investigación sobre temas contables, actualizar y certificar constantemente a cuerpos docentes y a las instituciones mismas, además de flexibilizar los planes de estudio, ya sea con un grupo de materias comunes e indispensables en cualquier plan de estudios, pero dejando margen amplio para que haya un sello distintivo del profesional egresado de cada institución. |