La inflación es el factor económico de distorsión de valores monetarios, que durante los últimos 30 años ha ocupado la atención de los contadores públicos en México.
Los antecedentes de esta preocupación se remontan al año 1976, donde existió una serie de boletines emitidos por el Instituto Mexicano de Contadores Públicos, A.C. (IMCP) llamada "Serie Azul", los cuales fueron de carácter provisional y pretendían resolver el problema que originaba el mantener la información financiera bajo el principio de "valor histórico original" en ambientes de altas fluctuaciones de precios. A partir de ese momento, hemos transitado por una serie de normas de información que formalmente inician con la publicación a finales de 1979 del boletín B-7 "Revelación de los efectos de la inflación en la información financiera". Esta norma concluía que aquellas cifras de los estados financieros que sufrieran en forma "más significativa" los efectos de la inflación, deberían actualizarse pero únicamente deberían presentarse como información "adicional" a los estados financieros básicos. Apenas cuatro años después en el año 1983, se emite el boletín B-10 "Reconocimiento de la inflación en la información financiera" mismo que está vigente hasta la fecha con sus adecuaciones posteriores. Lo interesante de ese documento es lo que menciona en el párrafo 10, donde se explica que los motivos de la nueva normatividad es por las circunstancias imperantes en ese momento respecto al aumento en la inflación y lo prolongado del periodo sujeto a dichos cambios de precios. Esta nueva norma ya contempla el reconocimiento en la información financiera de los efectos de la inflación en gran parte de las partidas que lo requieren. Desde 1984 y hasta el año de 1997, se fueron emitiendo documentos (cinco y un addendum) que tenían como propósito adecuar la técnica de reexpresión a los problemas y situaciones que se iban presentando en el transcurso del tiempo. Por ultimo, en enero del 2001 se emite nuestra norma vigente a la fecha, donde en un solo documento se integran los cinco documentos a la norma emitida en el año 1983. Tres escenarios Porque hacer referencia a toda esta historia, esto es para poner en contexto la necesidad de revisar de nueva cuenta nuestra actual norma para reconocer los efectos de la inflación. Es evidente que las condiciones económicas actuales, la madurez de los mercados financieros, así como el entorno globalizado de la economía, nos ubica en un panorama de inflación baja durante varios años, controlada y con tendencia a mantenerse en niveles de un dígito. En congruencia con estos cambios en junio de 2004, el organismo encargado de emitir la normatividad contable es el "Consejo Mexicano para la Investigación y Desarrollo de Normas de Información Financiera" (CINIF) el cual tiene en su programa de trabajo la revisión del Boletín B-10 actual. El CINIF emitió el pasado mes de diciembre el proyecto para una nueva norma de reconocimiento de la inflación que se adecue a las circunstancias actuales, esta norma contiene en términos generales lo siguiente: Se contemplan tres escenarios económicos, donde se aplicaran métodos distintos de reexpresión. El primer escenario llamado "hiperinflacionario" es cuando existe inflación anual mayor a 20% durante tres años; en este caso el método de reexpresión que se aplicaría seria el "Método integral", el cual es prácticamente igual a la metodología actual. El segundo escenario llamado "inflacionario" es cuando existe inflación anual entre 5% y 20% durante tres años; en este caso el método de reexpresión es el "Básico" el cual plantea el reconocimiento de los efectos en las partidas no monetarias y determinar por diferencia el efecto de las partidas monetarias. Por último el escenario llamado de "inflación reducida controlada" que es cuando existe inflación anual menor a 5% durante tres años, en este caso se plantea "No" reconocer los efectos de la inflación en la información financiera. Como se podrá apreciar esta norma pretende abarcar las condiciones actuales y prever escenarios futuros. Sin embargo las variables que hay que atender son muchas por lo que los contadores públicos, nuevamente estaremos ante un documento novedoso pero sobre todo de mucha trascendencia. |