En nuestra colaboración anterior, hablamos del plan personal de retiro basado en el artículo 176 de la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR) como un vehículo ideal para canalizar a través del mismo nuestro ahorro para esta importante etapa de nuestra vida.
Sin embargo, como mencionamos, el monto máximo que se puede deducir es de 10% de nuestro ingreso anual, o cinco salarios mínimos elevados al año, lo que sea menor, según la zona geográfica donde vivimos. Esto significa que en el mejor de los casos (zona A), el monto máximo que se podemos deducir cada año en nuestra declaración, es de 92,290 pesos. Sin embargo, para aquellos que tienen la posibilidad de establecer un ahorro mayor, la legislación fiscal nos brinda otro vehículo adicional, también muy atractivo, en el cual podemos deducir, adicionalmente a lo permitido por el plan personal de retiro, hasta 152,000 pesos. Este vehículo es el plan de retiro con estímulo fiscal que está basado en el artículo 218 de la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR). El plan de retiro con estímulo fiscal tiene como objetivo fomentar el ahorro a largo plazo, con un estímulo que permite diferir nuestros impuestos y por ende, pagarlos posteriormente. A diferencia del plan personal de retiro, en el plan de retiro con estímulo fiscal sólo se puede invertir en sociedades de inversión en instrumentos deuda. Estas inversiones no pueden ser retiradas, traspasadas o recompradas por terceros, antes de un plazo mínimo forzoso de cinco años, salvo en el caso de que el titular fallezca por cualquier causa. Las cantidades que se invierten en las sociedades de inversión, más los intereses generados, son acumulables en la declaración anual del ejercicio en que se reciban o retiren. Es decir, en un plan de retiro con estímulo fiscal, el beneficio consiste básicamente en un diferimiento del impuesto. Es decir, si invertimos hoy 20,000 pesos en un plan de retiro con estímulo fiscal, podemos deducir esa cantidad de nuestra declaración anual en abril, con lo cual podemos recuperar aproximadamente 5,600 pesos. Esa cantidad se invierte en sociedades de inversión en instrumentos de deuda, por un plazo mínimo forzoso de cinco años (no se puede retirar anticipadamente en ningún caso salvo fallecimiento del titular). Este dinero va ganando intereses que también están exentos de impuestos. |