Me encantan los autos antiguos, tengo un Ford 1946, me costó 15,000 pesos hace un par de años; sin embargo, le he invertido mas de 60,000 pesos.
Por ello es que cada vez que me entero de un evento automovilístico participo, lo cual me cuesta 500 pesos de la encerada, más unos gastitos para ir y regresar. También, con frecuencia voy a distintos comercios y compro algunos componentes relacionados con mi afición. Total que al año me gasto de 12,000 a 20,000 pesos, mi esposa me reclama, que cuánto gasto en mis mugres, que no convivo con la familia, que hay cosas mas importantes que mis fierros viejos; sin embargo, sólo hace falta que analicemos los costos, como se refieren en la tabla. Sin embargo, todos los días me levanto a las 5 de la mañana, me baño, desayuno a las 5:30 de la mañana, a esa hora levanto a mis hijos y les preparo su desayuno. A las 6:20 de la mañana salgo corriendo, llevo a los muchachos a la escuela y de ahí me voy a trabajar, llego poco antes de las 8 de la mañana. Salgo a comer a las 2 de la tarde para regresar a las 4 de la tarde; aunque el horario es hasta las 6 de la tarde rara vez salgo antes de las 8 por el trafico de la ciudad, y no llego a mi casa antes de las 9 de la noche. Llego y me siento a ver la tele en lo que devoro mi cena, así es mi semana de lunes a viernes. Los sábados es el día del aseo de la casa, empiezo a las 7 de la mañana con los autos, la aspiradora, la cera, el shampoo, etcétera. Después lavar los platos del desayuno, trapear la casa, cambiar sábanas, hacer las camas, después córrele a la comida en casa de los suegros, y ya se nos acabó el sábado. El domingo, ese día es para mí, mis carros y flojear, después de una semana, creo que me lo merezco. Además, si analizamos lo que me sucedería si no tuviera un hobby, no queda más que reconocer que son más los beneficios que los costos. Si consideramos el beneficio que presenta cualquier hobby, es importante que las esposas evalúen no el costo, a todos nos hacen falta cortinas, un nuevo comedor, la sala que ya esta toda raída, etcétera. Sin embargo, cuando uno no tiene una distracción que lo separe de la rutina y el estrés diario, el costo de cualquier hospitalización será tres o cuatro veces lo que nos gastamos en nuestros hobbies Ahora, ya nada más convencerla de que lo que escribí es cierto, para que te deje llevar a cabo tu hobby; si lo logras, pásame la receta, porque yo a mi esposa todavía no la convenzo. |