|
escrito por Alicia Díaz
|
|
martes, 19 de junio de 2007 |
La reforma fiscal que el Gobierno enviará al Congreso esta semana propone la creación de un nuevo impuesto, el cual busca que las empresas aumenten sus pagos al fisco en 96 por ciento.
El Impuesto de Tasa Única (ITU), que sustituirá al Impuesto al Activo de las empresas, será de 14 por ciento en 2008, y de 16 por ciento a partir de 2009, y se aplicará sobre una base más amplia que el actual Impuesto Sobre la Renta (ISR).
De acuerdo con una copia de tres iniciativas que serán enviadas a la Comisión Permanente del Congreso, se propone además un impuesto especial de 20 por ciento a los juegos y sorteos, con excepción de la Lotería Nacional y Pronósticos. No se proponen modificaciones a las tasas del ISR ni tampoco a las del Impuesto al Valor Agregado.
Las exposiciones de motivos de las iniciativas sólo cuantifican el efecto recaudatorio del nuevo Impuesto de Tasa Única. Se estima que el gravamen propuesto generaría ingresos adicionales a las arcas federales de 1.8 por ciento del Producto Interno Bruto, lo que, por ejemplo, considerando el PIB pronosticado por el Gobierno federal en 2007, significaría 173 mil millones de pesos más.
El impuesto proyectado por Hacienda gravaría los pagos que las empresas hacen a los trabajadores, permitiendo sólo la deducción de gastos por depreciación de maquinaria, equipo, terrenos y construcciones, así como los insumos.
El documento señala que el Impuesto de Tasa Única tiene una base más amplia que el ISR, con el objetivo de gravar a quienes hoy no pagan ese impuesto. No está documentado cómo es que dicha base se amplía.
|