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Onerosas, en términos de recaudación, las facilidades fiscales aplicables a los contribuyentes |
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escrito por Luis Pruneda
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miércoles, 28 de noviembre de 2007 |
En un ejercicio serio y profesional por parte de los legisladores, cuando se analizaba en un diciembre de hace cinco años la aprobación del proyecto de Ley de Ingresos de la Federación para el ejercicio fiscal 2003, se planteó la necesidad de conocer de manera más consistente y transparente lo que al fisco federal le costaba,
en términos de recaudación, diversas facilidades o regímenes especiales que el marco legal otorgaba gratuitamente a los contribuyentes, así como la propia política de promoción y fomento a determinadas actividades, como la investigación tecnológica, el ahorro de energía o la reducción de emanaciones contaminantes, entre otros. En pocas palabras, lo que se ponía en un rubro, había que quitarlo de otro, y ese era el problema. Independientemente de este atinado ejercicio, en el que desde entonces el Ejecutivo federal, por medio de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, está obligado a informar anualmente en junio el presupuesto de gastos fiscales del año en cuestión, el verdadero problema de fondo no se pudo tocar, como tampoco en los siguientes años y ni siquiera en este mismo año, que se han incorporado dos nuevos impuestos. |