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¿Hace cuánto tiempo no sales de vacaciones? ¿Esperas la temporada precisa, el clima perfecto, el sitio ideal para deshacerte del estrés y cargarte de energía; además de que tu bolsillo esté suficientemente holgado? Estas previsiones, sin duda, son importantes y hasta necesarias; pero, ¿te habías planteado la posibilidad de ser turista en tu propia ciudad?
Los defeños, chilangos, capitalinos, o como quiera que nos llamemos, creemos que sólo por vivir en esta gran metrópoli la conocemos, ¡error! Te proponemos empezar a descubrir o redescubrir la tierra que te vio nacer, o al menos te vio llegar y quedarte en ella. Éste es el momento, deja de ser habitante y conviértete en visitante.
La Secretaría de Turismo del Distrito Federal te brinda un panorama muy general de los atractivos que te esperan. Arma tus recorridos; te auguramos días de emoción y diversión sin límite.
Herencia de todos los mexicanos
Si consideramos que la antigua Tenochtitlan fue fundada en el año 1325, entonces nuestra ciudad tiene cerca de 700 años. Esto tiene un solo significado: la herencia cultural de todos los mexicanos, el patrimonio que compartimos con el mundo, es vastísimo. La Ciudad de México ha sido indígena, española y mestiza; al tiempo que ha sido colonial, independiente, moderna y contemporánea.
De esto resultan vestigios arqueológicos, arquitectura de los siglos XVII al XXI, cultura y tradiciones, incluida la gastronomía, que hoy se integran al mundo interactivo de la vida moderna. El camino es muy largo y las opciones, para todos los gustos, edades y bolsillos. Cada zona de la ciudad requiere de varios días de recorrido, nada que la organización no resuelva.
Las diferentes ciudades de la Ciudad de México
La antigüedad se impone. Primero, el Centro Histórico, donde encontrarás más de 1,400 monumentos y edificios históricos: la zona arqueológica del Templo Mayor, herencia de la cultura mexica; el Zócalo capitalino —tercera plaza más grande del mundo, después de la Plaza Roja de Moscú y la de Tiananmen en Pequín—, y aquí el Palacio Nacional, sede del Gobierno Federal, que resguarda parte de la obra mural del ilustre pintor Diego Rivera; la Catedral Metropolitana, con su Sagrario de fachada barroca, y el antiguo Palacio del Ayuntamiento, ocupado por el gobierno de la ciudad.
Déjate sorprender por los palacios: Bellas Artes y su mármol esplendoroso, Minería, el Palacio Postal y el de Comunicaciones (Museo Nacional de Arte). La Plaza de Santo Domingo es otro gran atractivo, con su iglesia, el Portal de los Evangelistas y el antiguo Palacio de la Inquisición; por otra parte, la Alameda Central nunca perderá su encanto, y frente a ella la Plaza Juárez, con sus pequeñas pirámides en una gran fuente. Admirarás también cerca de 30 museos; para muestra, un botón: el Museo de la Ciudad de México, el Franz Mayer, el del Arzobispado, El Estanquillo, el Museo de Arte Popular y el de Economía. En la mayoría de los recintos hay actividades infantiles y juveniles.
Completa la jornada en alguno de los teatros: Blanquita, Metropólitan, Hidalgo o en el Teatro de la Ciudad. Si estás de ánimo, acércate a la lucha libre en la Arena México o en la Coliseo. No hay que preocuparse por un buen sitio para comer, hasta los gustos más exigentes se verán satisfechos: cantinas, bares, restaurantes, lugares de comida rápida, tacos, tortas, lo que se te antoje. Claro, no puede faltar Garibaldi.
En los alrededores del Centro
Durante la época colonial o Virreinato, la ciudad era sólo el primer cuadro de lo que hoy es el Centro Histórico. Fue necesario llegar al siglo XIX para contemplar cómo se extendía. En las colonias que rodean actualmente el centro, te esperan fabulosos recorridos: en Santa María la Ribera tenemos el Museo del Chopo, conocido como Palacio de Cristal, con sus exposiciones, funciones de cine y teatro, actividades para niños y jóvenes; por otra parte, en la Alameda te fascinarán su quiosco morisco y el Museo de Geología.
Al otro lado de Ribera de San Cosme está la colonia San Rafael, con sus numerosos teatros. Los domingos puedes llegar al Jardín del Arte, en Sullivan. Cerca del rumbo, en la Tabacalera, te esperan el Museo de San Carlos y el Monumento a la Revolución, si tienes suerte, disfrutarás aquí algún concierto y, si es diciembre, la feria, los juegos mecánicos, los Santa Claus y los Reyes Magos harán la dicha de los niños.
Si del norte se trata…
En tu recorrido hacia el norte de la capital, irremediablemente, toparás con la Plaza de las Tres Culturas, sitio que resume nuestra historia: los vestigios arqueológicos hablan de la cultura mexica, la iglesia de Santiago Tlatelolco representa al virreinato, y los edificios de esta famosa unidad habitacional son muestra de la época moderna.
Para continuar este viaje, es preciso llegar al Santuario de la Virgen de Guadalupe; con una mirada nueva, visita la afamada Villa de Guadalupe: la actual basílica y la antigua, llamada Colegiata, así como el Museo de la Basílica y el Panteón del Tepeyac (siglo XVII), donde son dignos de apreciar los monumentos y las esculturas.
Otro recorrido puede llevarte al Bosque y Zoológico de Aragón, éste último se remodeló hace poco tiempo y hoy es un sitio muy agradable y tranquilo, con animales muy bien cuidados. En el mismo Bosque se encuentra el Acuario, así que no te pierdas este paseo.
Por cierto, aprovecha tu recorrido por el norte para llegar al Planetario Luis Enrique Erro, del IPN, en Zacatenco.
Reforma y otros atractivos
También cerca del Centro, pero en dirección sur, hay nuevas expectativas. Las colonias Cuauhtémoc y Juárez comparten el paseo más bello del país: Reforma, en el tramo de las glorietas ya tradicionales y emblemáticas de la ciudad: La Diana, el Ángel de la Independencia y La Palma. Casi todo el año hay actividad en esta zona: los Festivales de Flores y Plantas, ferias artesanales y de libros, exposiciones de escultura, arte-objeto, calaveras, nacimientos, etc., además de los paseos ciclistas.
En la colonia Juárez destaca, sin lugar a dudas, la Zona Rosa, símbolo de la cultura de los años 60 del siglo pasado, donde se reunían artistas y escritores de la época. Hoy se distingue por su activa vida nocturna.
Al continuar por Reforma, el destino es irremediable: en plena zona poniente llegamos al parque más grande dentro de una ciudad, el Bosque de Chapultepec. Sus principales atractivos son: el zoológico, el lago y su casa, La Feria, Papalote Museo del Niño, el Castillo de Chapultepec, México Mágico y el Planeta Azul, ¿necesitamos algo más? Si así fuera, retornemos al Paseo de la Reforma, no sin antes aclarar que esta avenida fue construida por órdenes del emperador Maximiliano de Habsburgo, con el fin de tener un camino directo de su casa (el Castillo de Chapultepec) a su trabajo (el Palacio Nacional).
En Reforma, además del Bosque, podrás encontrar museos, museos, museos. Antropología, símbolo de México, muestra nuestras raíces indígenas, su arquitectura es espléndida y las exposiciones temporales, de primer nivel. Para quienes gustan del arte contemporáneo: el Museo Tamayo y el de Arte Moderno. Más adelante, el Auditorio Nacional, cuyo escenario recibe a figuras nacionales y extranjeras, lo mismo de música clásica que popular y alternativa, así como fastuosos espectáculos.
Para gustos exquisitos
El poniente del Distrito Federal muestra la vena cosmopolita de la gran metrópoli con dos sitios fundamentales: Polanco y Santa Fe. Polanco se distingue por sus tiendas de prestigio y restaurantes de cocina internacional, por la actividad en sus diversas galerías y por recibir permanentemente a delegaciones extranjeras, ya que es área de embajadas. Santa Fe, por su parte, es un moderno centro de negocios e inigualable complejo comercial; los servicios turísticos son de cinco estrellas.
Por los caminos del sur… de la ciudad
Toca el turno al sur de la ciudad. Cercanas al Centro, están las colonias Roma y Condesa, resguardando construcciones de finales del siglo XIX y del primer cuarto del XX, art nouveau y art déco, respectivamente. Tras verse muy afectadas por el terremoto de 1985, hoy representan el espíritu cosmopolita de la ciudad, fomentado por el ambiente de diversidad y por el número de restaurantes, bares, cafés, librerías, galerías y centros culturales. De incuestionable belleza son sus parques y plazas, como la de La Cibeles y Río de Janeiro; sus calles amplias y con camellones, como Álvaro Obregón y Mazatlán.
Antes de llegar al bien conocido Xochimilco, con sus chinampas y trajineras, y al turismo de aventura y ecoturismo en Milpa Alta, Tláhuac y Magdalena Contreras, te esperan Coyoacán y San Ángel, barrios de abolengo, cultura y tradición; la Universidad Nacional con su Centro Cultural Universitario y el Centro Nacional de las Artes, sitios que despertarán tu sensibilidad con la danza, teatro, cine, artes plásticas y música. Si eres aficionado al deporte, están los estadios de fútbol (Azteca, Azul, México 68), y si prefieres la fiesta brava: nuestra Monumental Plaza de Toros México, la más grande del mundo.
No es posible concluir este artículo sin mencionar las ferias y fiestas populares de enorme raigambre en el sur de la ciudad: Xochimilco celebra al Niñopa, organiza los festejos de la Flor más bella del Ejido y el concurso de Trajineras Alegóricas. La Feria del Mole en Milpa Alta también es fundamental, y cada vez tienen más importancia las ferias del olivo y amaranto, nopal, elote, flores, entre otras. En cuanto a las celebraciones de día de muertos, la ciudad completa se viste de color y fiesta, pero Míxquic y Tecómilt, en Tláhuac, siempre tienen un encanto personal.
El oriente también existe
Al oriente lo distingue su infraestructura deportiva. Vivirás grandes eventos artísticos y deportivos en el Autódromo Hermanos Rodríguez, el Palacio de los Deportes, el Foro Sol y el Velódromo.
Otro factor de interés en esta zona es el conjunto de Mercados que alberga: La Merced, Sonora, Jamaica, la Central de Abastos; ¿representa esto algún interés especial? Quizá sí. Los viajeros afirman que para conocer realmente un lugar, es preciso conocer el mercado, el templo religioso y el edificio de gobierno con su plaza pública, porque estos sitios reflejan la esencia de un pueblo.
En resumen
Puedes estar convencido de que no hay gusto que la ciudad no cumpla. Planea tus vacaciones citadinas y cuenta con la Secretaría de Turismo del D.F., que está para ayudarte con 11 módulos de información turística, ubicados en puntos estratégicos de la ciudad, guías de turistas, la línea gratuita 01 800 008 9090 y la página www.mexicocity.gob.mx.
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