Don Alberto Núñez (Presidente de la Confederación Patronal de
la República Mexicana, S. P., Coparmex) nos respondió a las preguntas
que le formulamos relacionadas con la Reforma Fiscal 2005.
P. ¿Cuál fue la posición de la Coparmex en la Convención Nacional de Contribuyentes (Conacon)?
R. Coparmex lanzó la iniciativa de la Conacon a principios de 2004 y se
unieron todos los organismos empresariales que agrupa el Consejo
Coordinador Empresarial (CCE) y posteriormente, un gran número de
organizaciones de la sociedad civil. Realizamos 14 foros regionales y
muchos más locales en donde contamos con la participación de colegios
profesionales —incluyendo, obviamente, colegios de Contadores
Públicos—, sindicatos, padres de familia, universidades y otras
organizaciones de la sociedad civil. Nuestro propósito inicial fue el
de ofrecer nuestros puntos de vista sobre la Reforma Hacendaria, pero
al reflexionar sobre este asunto nos pareció que para llegar a este
propósito era indispensable el definir, primero, el país que queremos
en el largo plazo y cómo lograrlo, y, después, en uno de los capítulos,
las reformas fiscales que proponemos. Nuestra propuesta es un documento
completo sobre la visión de México para el año 2025 y la forma de
alcanzar esta visión. En el Capitulo 6º. abordamos la reforma hacen
daria, cuyo desarrollo fue liderado por el C.P.C. Fernando Ruiz, con la
participación de muchas personas, del Instituto de Contadores Públicos
de México, de fiscalistas prestigiados, etc.; y que contiene propuestas
muy concretas, muy ricas, coincidentes en muchos aspectos con las de la
Comisión Nacional Hacendarla, pero que desafortunadamente no se tomaron
en cuenta ni por parte del Poder Ejecutivo ni por parte del Poder
Legislativo al momento de promulgar la llamada reforma fiscal que no
fue sino una más miscelánea fiscal.
Cuando yo platiqué con los diputados Chuayfet y Barrios en una reciente
sesión de trabajo de la Coparmex, les dije que mis comentarios serían
duros porque representan lo que siente nuestra membresía al no tomar en
cuenta las propuestas que presentamos, Chuayfet contestó que no habían
recibido del ejecutivo una reforma hacendaría sobre la que pudieran
trabajar y que ellos no tenían la capacidad ni el tiempo para
transformarla en una verdadera reforma hacendaria.
Como yo lo dije ahí, los contribuyentes y quienes nombramos a nuestro
representantes queremos resultados, que haya el suficiente oficio
político para que el ejecutivo y el legislativo lleguen a un pleno
entendimiento y que sobre esa base se promulguen las leyes que deben
impulsar el desarrollo del país y que nos sentimos frustrados de que la
reforma hacendaria que tanto habíamos anhelado -porque la necesita el
país- se haya transformado de nueva cuenta en una miscelánea fiscal.
Comenté con el señor Presidente y lo he dicho a los señores
congresistas en repetidas ocasiones, cuál es nuestra posición:
Coparmex, como parte de la sociedad, ha levantado la voz para decir que
ya no debemos asumir el papel de víctimas sino el de protagonistas en
el desarrollo del país, y que la sociedad debe reclamar, si hay cosas
que reclamar, siempre procurando proponer, como es el caso de la
Conacon.
P. Queríamos combinar esta revista con sus comentarios para tener
una imagen del pensamiento del empresario, que es muy importante para
dar todo el contexto completo, tanto en el aspecto técnico de las
reformas como, obviamente, el del mismo.
R. Yo creo que el empresario con el tiempo ha cambiado su visión,
todavía hay algunos rescoldos pero su nueva visión es que tiene que
intervenir en política, no en política partidista, sino en la que
búsqueda del bien común. Recordemos el caso de Venezuela, en donde el
empresariado pecó de timidez, le faltó audacia para combatir con ideas
al régimen de Chávez y ahora el sector empresarial casi ha
desaparecido. En Venezuela, se limitó la libertad de expresión, se
entorpeció la libertad de emprender, es un régimen que tiene todo en un
puño y que desea exportar su revolución bolivariana. Esto fue lo que
nos relataron prominentes empresarios venezolanos cuando por invitación
de la Coparmex, entre otros, vinieron a impartir una plática en el Club
de Industriales a unas 500 personas, principalmente miembros del sector
empresarial. En ese momento nos dimos cuenta, más que nunca, de lo que
sucedía en Venezuela.
Los empresarios mexicanos deben hacer muy eficiente su empresa, esa es
su responsabilidad y su misión, pero si descuidan el entorno en que se
mueven lo pierden todo a pesar de lo eficientes que sean. Hay que
buscar el bien común, ajenos a cualquier partido político, si cada
quien se afilia en lo particular a un partido no habrá objeción, sino
todo lo contrario, pero los organismos empresariales no pueden ni deben
hacerlo, pero sí deben participar en política, porque política es
luchar por el bien común y es lo que estamos haciendo, este ejercicio
de la Conacon es fundamentalmente político y creemos que así debe ser,
es un nuevo viraje, un nuevo concepto del empresariado y ahí esta.
P. El país es competitivo, las leyes fiscales permiten que lo sea, ¿cuál es su visión del futuro?
R. El país ha retrocedido en competitividad del lugar 32 al 48 en los
últimos años, mientras que otros países han avanzado, por ejemplo,
ahora Chile está en el lugar 22. Algo estamos haciendo mal, por eso
impulsamos la Conacon con un razonamiento diferente: que para tener una
buena reforma hacendaría es necesario saber qué país queremos y para
ello tenemos que analizarlo integralmente, por eso definimos el nuestro
muy brevemente pero contemplando los problemas sociales, económicos, de
competitividad, de empresa socialmente responsable, de reforma del
estado y de la reforma hacendaría, y como resultado nuestra propuesta
de soluciones incluye reformas al estado, a la política social, a la
política hacendaria, pero incluye preponderantemente una visión de país
para el año 2025, porque nos parece que debemos tener una visión de
largo plazo, y no sólo, como la mayor parte de los políticos actuales,
intentar ganar las elecciones de 2006 para alcanzar el poder. La
sociedad debe pensar en las futuras generaciones y n
o sólo en las próximas elecciones y por eso nuestra visión es a largo plazo.
P. ¿Qué opinión tiene de la complicación de las leyes y de la
economía informal, enfocada a la recaudación fiscal, cual es su visión
de lo que debemos hacer?
R. Algo que propusimos fue simplificar las leyes, pues nos parece que
esta tramitología y este enredo de las leyes fiscales, no favorecen
absolutamente a la marcha ni a la reactivación del país, y una cosa muy
importante: la economía informal ha tomado dimensiones enormes y voy a
dividirla en dos, primera, la inaceptable y criminal en la que
incluimos el narcotráfico, el contrabando, la piratería, la mercancía
robada etc., y, la segunda, la economía tolerada informal, típicamente
la artesanía y el comercio de cosas legitimas, que no está
regularizada. Nuestra posición es que debemos tender puentes a la
economía informal tolerada para que se incorpore a la economía formal a
través de trámites y procesos fiscales y legales simples y fáciles de
cumplir, para que finalmente lleguemos a una sola economía. La otra, la
economía criminal, debemos atacarla frontalmente pues el daño que causa
al país es enorme.
Son dos problemas diferentes que a veces se confunden en uno solo pero
que no podemos tratar por igual. Se necesita simplificar las cosas,
cuando le ponen trabas a la economía formal existe el riesgo de que
ésta se pase a la informalidad.
En otro aspecto, propusimos que las medicinas y alimentos se gravasen
al 4% pero sin afectar a las clases mas necesitadas que son 5 millones
de personas. Con eso le dábamos recursos frescos a la autoridad,
recursos que tanto necesita, pues el porcentaje de recaudación de
nuestro gobierno es muy bajo comparado con otros países.
En mi opinión para mejorar la recaudación fiscal hay tres grandes
vertientes: 1º controlar la defraudación fiscal -a veces disfrazada de
elusión- , porque hay que ser más éticos con el pago de los impuestos;
2º que paguen todos los que tienen que pagar, ampliando la base de
contribuyentes, o sea, que los que practican la economía informal se
vuelvan contribuyente; y 3º que el gravamen de medicinas y alimentos
sea en los términos ya mencionados.
Eso le daría un ingreso muy importante al gobierno, adicional al que
obtiene mediante el petróleo. Nuestras finanzas públicas están
petrolizadas y debemos reconocer que el precio del petróleo puede
variar para arriba o para abajo, con los riesgos inherentes a ello. Lo
cierto es que PEMEX necesita un nuevo régimen fiscal porque se ha
transformado en una fuente de ingresos para el gobierno, pero lo
estamos debilitando. Lo que nosotros propusimos fue fortalecer a PEMEX
mediante un nuevo régimen fiscal. Manejemos el precio del petróleo en
el presupuesto con prudencia, y, si sube y tenemos más recursos, que
haya criterios bien claros de cómo manejar los excedentes: un fondo
estabilizador, la inversión en infraestructura, en educación, en
políticas sociales, etc., pero tratando de evitar que se vaya al gasto
corriente.
P. ¿Cuáles fueron los temas principales de la Conacon y cuáles sus resultados?
R.- Recorrimos todo el país y con la participación de muchos organismos
empresariales y de la sociedad civil, entre ellos los Colegios de
Contadores, realizamos foros en los que escuchamos reclamos muy
importantes referentes a: 1º empleos y oportunidades; 2º educación de
calidad, porque la calidad de la educación están muy mal, y si no vean
ustedes las estadísticas que se publicaron el día de hoy; y 3º
seguridad física y de nuestros bienes, certidumbre jurídica. Esto
obviamente nos llevó a reflexionar cual es la solución de fondo: México
requiere una reforma de estado, de eso no cabe duda.
El Congreso no puede seguir trabajando como está porque difícilmente se
va a poner de acuerdo, por eso recomendamos que se incorporen elementos
del parlamentarismo europeo a nuestro sistema de gobierno para poder
facilitar la formación de mayorías de largo plazo, no solamente
coyunturales, para el manejo del país.
El Presidente Fox no está de acuerdo con esta propuesta, ni algunos
politólogos, pero hay otros que sí lo están y lo importante es ponerlo
en la mesa de la discusión; también dijimos que es indispensable que se
eliminen los senadores plurinominales, que se reduzca el número de los
diputados plurinominales; que se reelijan los congresistas, para que se
profesionalicen y que le deban el voto al elector y no al partido; que
se reelijan los presidentes municipales porque tres años son
insuficientes para lograr resultados apetecibles y que también le deban
el premio o el castigo al elector que es quien debe juzgar su gestión.
Opinamos que se independicen los ministerios públicos porque hay
conflicto de intereses entre el ejecutivo y el ministerio público pues
éste depende del ejecutivo, y ya vemos todo lo que pasa con esto. Se
requieren reformas de fondo, de Estado, las cuales, afortunadamente ya
están puestas en la mesa de la discusión desde el pasado mes de agosto
en que presentamos nuestras conclusiones y ya se están discutiendo
varias de ellas en el Congreso y por prominentes politólogos y personas
de alta calidad moral. Pero lo que ya hay que hacer, es pasar de la
discusión a un programa para definir la forma en que se debe de
realizar la Reforma del Estado, eso no quiere decir que todo tenga que
hacerse al mismo tiempo sino paulatinamente; pero si seguimos como
estamos el Ejecutivo y el Congreso, ni los partidos políticos dentro
del Congreso se pondrán de acuerdo para acometer las reformas
estructurales que requiere el país, pues no están dadas las condiciones
para ello. Estamos manejando un país nuevo con leyes y costumbres
viejas y esto nos impide avanzar al ritmo que lo requiere nuestra
sociedad. Antes teníamos un Presidente todopoderoso y ahora tenemos una
Presidencia acotada, antes teníamos un Congreso que sólo levantaba la
mano y ahora tenemos un Congreso poderoso, pero hay que ver lo que le
corresponde a uno y otro y cómo se arman los acuerdos entre las partes
para beneficio de la sociedad.
Por otro lado, es urgente que se promulgue una ley para regular las
relaciones del ejecutivo y del Congreso en la preparación del
presupuesto. La confrontación en ésta y en otras materias a nadie
beneficia.
Finalmente, si los beneficios no llegan al bolsillo y al desarrollo
integral de las personas, no sirven ni la política, ni la economía, ni
la política social, lo único importante es que los beneficios lleguen a
las personas para su bien ser y su bienestar.
En la Conacon, como conclusión, presentamos cerca de 400 acciones
necesarias para cumplir con nuestras propuestas, agrupadas en 40 ó 50
tesis y un documento final, muy breve, en donde definimos el país que
queremos para el año 2025 y 10 puntos en los que todos los mexicanos
debíamos ponernos de acuerdo.
P. ¿A qué atribuye los resultados de las comparaciones con otros países cuando no favorecen a México?
R. El caso de Chile es interesante, cuando la sociedad le dijo a
Pinochet que ya no lo quería se respetó esa decisión e hicieron un
acuerdo nacional en lo fundamental. Eso fue un punto de partida
excepcional, Chile ha transitado de la derecha a la izquierda sin
ningún tropiezo. El Presidente Ricardo Lagos, de centro izquierda, y
también la policía por cierto, tienen una enorme popularidad en este
momento, la gente está contenta con él, lo mismo que lo estuvo con el
régimen anterior, que era de centro-derecha. Lo cierto es que han
trazado rieles por donde transitar ordenadamente y han logrado un
crecimiento sostenido que frecuentemente llega alrededor del 7%, una
sociedad mucho mejor estructurada, y una visión empresarial moderna,
con mente exportadora, capaz de desarrollar sus cadenas productivas
para comercializar e industrializar eficientemente sus productos.
Chile es el bench marking de Latinoamérica, no cabe duda y me parece
que lo que han hecho los gobiernos de Frei, de Ricardo Lagos y de otros
mandatarios recientes, es muy interesante. Hay un ambiente de
confianza, acabo de estar en ese bello país hace poco más de un mes en
un evento muy importante en donde tuve la oportunidad de platicar con
actores políticos y altos funcionarios de Chile y de otros países y me
pareció estupendo lo que están haciendo, les dije que tenemos mucho que
copiarles, entre otras cosas, la necesidad de llegar a una llegar a un
acuerdo nacional a través del cual nos pongamos los mexicanos de
acuerdo en lo esencial.
P. ¿Cree que el esquema fiscal de Chile se ha tratado de adoptar aquí en México?
R. Creo que nuestras Afores han tomado muchos elementos de ese país y que esto ha sido bueno.
P. ¿Y sobre los impuestos indirectos?
Por lo que hace a los impuestos indirectos, a nivel mundial hay muchos
países que los están impulsando con mayor énfasis que los impuestos
directos.
No estoy seguro de mi aseveración, pero entiendo que en Chile es delito
no pedir factura, y eso hace que la economía informal sea mucho menor.
Son cosas que debemos observar, no que copiemos, pero sí evaluarlas,
creo que si la corriente es hacia los impuesto indirecto, entonces
tenemos que ver la forma de hacerlos cada vez más eficientes, evitando
la evasión y ampliando la base de contribuyentes. Nosotros impulsamos
el impuesto indirecto en alimentos y medicinas pero sin afectar a las
clases menos favorecidas, y con esa salvedad nos pareció que sería una
fórmula correcta que debieran haber aceptado los partidos políticos y
el Congreso para incrementar el recurso del gobierno.
P. ¿Cuáles son sus comentarios sobre la miscelánea fiscal aprobada?
R. Dentro de la miscelánea fiscal sí ganamos muchas posiciones a través
de un cabildeo intenso con los señores legisladores. Se perdió lo
relativo a inventarios y costo de ventas, pero al menos se ganó tiempo;
se logró la consolidación, la deducibilidad de la participación de
utilidades a los trabajadores, y que se redujeran las tasas de
impuestos. Logramos quitarnos algunos golpes, la relación con los
diputados y senadores es buena y fuerte, y estamos en pleno contacto
con ellos para poder trasmitirles nuestras ideas respecto a las
reformas estructurales que en nuestra opinión requiere el país.
P. ¿Algo sobre la reforma laboral?
Tuvimos muchas pláticas con los señores diputados de los principales
partidos políticos, y teníamos la esperanza de que se llegase a aprobar
en esta sesión del Congreso. El desgastante proceso del presupuesto
perjudicó la revisión de esta iniciativa. Sin embargo, tengo su oferta
de que para mediados de febrero sale la reforma laboral. Esta reforma
será muy benéfica para la creación de empleos y para una buena relación
entre el sector patronal y el sector laboral.
P. ¿Cómo podemos reforzar nuestra actitud frente a las reformas hechas y por venir?
R. Yo creo en lo que me dijeron mis jóvenes empresarios de Coparmex, a
través de la Comisión que tienen dentro de nuestra organización, cuando
intervinieron en este gran proyecto de la Conacon: “Dejen que
participemos en su proyecto, pues ustedes están diseñando el México en
el que nosotros vamos a vivir, dennos chance”. Y presentaron sus
propuestas, las cuales fueron tomadas muy en consideración, pero hubo
una que nos llamó particularmente la atención “la reforma mas
importante que tenemos que hacer los mexicanos es la reforma de
actitudes, lo que nos falta a los mexicanos es una actitud diferente,
si hacemos la reforma de actitudes vamos a lograr todo lo demás, si
seguimos con la actitud que tenemos ahora, no vamos a lograr nada” Eso
fue, entre otras muchas cosas el mensaje de nuestros jóvenes
empresarios.
El cambio debe venir de las personas, de abajo hacia arriba. La familia
es la célula básica social, el municipio es la célula básica política y
económica, si partimos de la persona, de la familia y del municipio,
vamos a poder hacer un cambio importante, siempre y cuando, junto con
ello, cambiemos nuestra actitud.
Le agradecemos su tiempo y sus conceptos a nuestro colega, y le
deseamos toda clase de parabienes en las iniciativas que ha emprendido
como Presidente de Coparmex.
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