Cualquier
tipo de organización, desde una oficina de gobierno, una empresa, un equipo
deportivo y hasta un partido político, incluso una familia, depende de la
actuación y el desempeño de sus miembros para alcanzar las metas que se ha
planteado. Cuando las acciones ...
Cualquier tipo de organización,
desde una oficina de gobierno, una empresa, un equipo deportivo y hasta un
partido político, incluso una familia, depende de la actuación y el desempeño
de sus miembros para alcanzar las metas que se ha planteado. Cuando las
acciones individuales de los integrantes de la organización están orientadas
hacia los fines colectivos, el éxito está asegurado.
Uno de los motivos por los cuales muchas organizaciones
se quedan a mitad del camino y no alcanzan sus objetivos, es porque no han
establecido reglas claras de conducta que orienten la actuación de sus miembros
a conseguir las metas del grupo.
Los Programas de
Integridad se fundan en el interés por perfeccionar el desempeño del grupo; por
combatir y prevenir las conductas incorrectas, la corrupción y las malas
prácticas; por impulsar entre sus miembros una cultura acorde con los fines
colectivos, por mejorar su reputación y hacer más eficientes y transparentes
sus operaciones.
Un
Programa de Integridad muestra a quienes no pertenecen a la organización que
ésta tiene un compromiso serio con la honestidad y la transparencia; refuerza
el sentido de responsabilidad que tienen sus miembros para atender sus deberes,
por lo que ayuda al grupo a cumplir con sus obligaciones ante autoridades, la
sociedad, los clientes y los accionistas
Los
Programas de Integridad favorecen la eficiencia y la reducción de costos
relacionados con comportamientos indebidos, tales como el fraude, la
corrupción, el robo, etc. Los Programas de Integridad y los códigos de conducta
también promueven un mejor comportamiento y actitud de los miembros, empleados,
ejecutivos, dirigentes y administradores del grupo mediante la evaluación y capacitación
que conlleva su aplicación.
Los Programas de
Integridad son un factor de competitividad
El nuevo entorno de
negocios marcado por la globalización, exige que las empresas pongan más
atención en su desempeño ético para lograr los niveles de servicio, calidad y
prestigio que demanda la competencia global
En el siglo 21, todas
las audiencias de la empresa exigirán una mayor atención a la integridad:
- Los empleados mejor calificados preferirán
trabajar para compañías en las que confían y cuyos valores respetan.
- Los socios potenciales querrán hacer negocios
con empresas en las que no se compromete su reputación o en las que se
ponga en riesgo la inversión.
- Los consumidores pondrán más atención a los
valores que están detrás del producto.
Los Programas de Integridad son una herramienta
utilizada para hacer frente a los retos de la globalización, ya que en el
ámbito internacional se han presentado numerosas iniciativas para acabar con la
corrupción y castigar las conductas indebidas.
La Organización para la
Cooperación y el Desarrollo Económico impulsó entre sus miembros la adopción de
la “Convención
para Combatir el Cohecho de Servidores Públicos Extranjeros en Transacciones
Comerciales Internacionales”, que obliga a los países a castigar, mediante sanciones
penales y económicas, a las empresas que sobornen a funcionarios extranjeros.
Entre las medidas preventivas que la OCDE sugiere a las empresas para evitar
caer en conductas contempladas en la Convención, está la elaboración y adopción
de Programas de Integridad.
Los beneficios de los Programas de Integridad
De acuerdo con un
estudio de la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard, las
empresas que cuentan con una cultura ética fuerte, recuperan su inversión
cuatro veces más rápido; crean siete veces más empleos; el precio de sus
acciones sube 12 veces más rápido y tienen utilidades 750% mayores que aquellas
compañías que no cuentan con un programa de promoción de valores éticos.
La organización Ethics Resource Center señala que las empresas
que tienen un buen desempeño en ética e integridad:
1. Reducen sus gastos asociados a la corrupción y a
los conflictos legales
2. Captan más inversión
3. Mejoran sus oportunidades de recibir inversiones
4. Tienen una posición de ventaja para negociar con
autoridades y socios potenciales
5. Elevan el respeto interno y externo para la marca,
para la empresa, para su personal y para sus directivos
6. Reclutan y conservan
a los mejores empleados y directivos
7. Elevan la lealtad y confianza de los accionistas
8. Reducen la posibilidad de demandas legales y
sanciones de la autoridad
En cambio, las empresas
que no incorporan criterios éticos a la empresa:
1. Pierden su reputación como empresa y como marca
2. Sufren una mayor presión de la sociedad para rendir
cuentas
3. Una mayor intervención y vigilancia de grupos de
activistas, organizaciones de la sociedad civil y medios de comunicación sobre
la conducta de la empresa
4. Altos costos debido a los recursos perdidos en
corrupción y destinados a la restauración de la imagen de la empresa
5. Se incrementa la posibilidad de problemas legales
6. La vigilancia de las autoridades aumenta
La Universidad Virtual del Instituto
Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey ofrece el curso virtual “La
integridad como estrategia para ser rentable” sin costo alguno, en el cual
los participantes pueden conocer en qué consiste un Programa de Integridad,
cuáles son los beneficios concretos de esta herramienta para las compañías, así
como una guía para elaborar un Programa en su empresa. Se puede acceder a este
curso a través de la página de internet de la Secretaría de la Función Pública (www.funcionpublica.gob.mx). También en esa página
se puede consultar una guía detallada llamada “Construyendo un Programa de
Integridad: El Papel de los Códigos de Conducta”, en la que todo tipo de
organización, sin importar su tamaño o actividad, puede obtener información
sobre cómo construir su propio Programa de Integridad. |